Crisis en el sector electrónico

Por la caída del consumo y la apertura de importaciones, la mitad de los trabajadores del sector fueron despedidos o suspendidos.

Un informe de la Undav así lo demuestra ya que por la caída del consumo y la apertura de importaciones, la mitad de los trabajadores del sector fueron despedidos o suspendidos. El complejo productivo industrial “electrónico” comprende diferentes cadenas de valores, entre las que se pueden encontrar la “línea blanca” (heladeras y freezers, lavarropas, cocinas, termotanques, aire acondicionados, etc.), la “línea marrón” (televisores, reproductores de DVD y equipos de audio, incluso para automóviles) y la “línea informática” (celulares, tablets, notebooks, netbooks, etc.). La producción de éstas cadenas productivas son las que mayor agregado aportan, no solo en montos de ventas, sino en el uso de mano de obra intensiva, la producción y desarrollo de conocimiento y tecnologías. En la última década se vio un cambio de paradigma entre la industria electro – mecánica a la electrónica, luego de la revolución informática, lo que trajo consigo un proceso de sustitución de importaciones, fundamentalmente en lo referido a los electrodomésticos de línea blanca, para luego continuar por el rubro informática. En este marco, desde el Observatorio de Políticas Públicas de la Universidad Nacional de Avellaneda (UNDAV), realizaron un informe de caracterización de la cadena de valor y evaluación de la trayectoria del sector en la coyuntura actual. El documento, al que tuvo acceso este medio, abarca una disparidad de temáticas, como el empleo, la producción y el desempeño del comercio del sector.

Como primera caracterización, los miembros del Observatorio UNDAV marcan que “históricamente el sector de electrónicos operaba en tres puntos neurálgicos estratégicos: Capital Federal, Gran Buenos Aires y Tierra del Fuego. Aproximadamente 152 empresas proporcionaban 15 mil empleos técnicos y profesionales. Durante la década de los 90’ debido a la apertura indiscriminada de las importaciones y el proceso de desindustrialización, en el año 2000 quedaban tan solo 129 empresas al mismo tiempo que su planta laboral se reducía un tercio” Por tanto, las empresas multinacionales radicadas en el país, que lideraban la producción a comienzos de esa década, redujeron su actividad de desarrollo y fabricación. La apertura económica, el deterioro del tipo de cambio y la ausencia de normas antidumping provocaron un profundo cambio en el sector y la consolidación del montaje de partes importadas. Entre 2001 y fines de 2002 cayeron fuertemente las importaciones de productos electrónicos debido a la profunda crisis económica. La venta a manos privadas de la Empresa Nacional de Telecomunicaciones (ENTel) tuvo como consecuencia la reducción en la producción local, debido a la caída de la demanda, ya que las privadas comenzaron a comprar productos importados, ignorando la ley de Compre Nacional.

En contraste, según los economistas, “el proceso de crecimiento del sector se comenzó a verificar entre 2003 a 2009, en una primera etapa a partir de dos políticas claves; por un lado, la restricción importadora de bienes finales y por el otro por incentivos (impositivos, laborales, tecnológicos, etc.) brindados por el gobierno nacional para la creación de un polo productivo tecnológico en la isla de Tierra del Fuego”. La segunda etapa se desarrolló entre 2010 y 2015, ya no solo invirtiendo en la producción, sino que, alentando el consumo mediante políticas como Precios Cuidados, Ahora 12 o el Plan Canje de Electrodomésticos. No obstante, a partir de las modificaciones introducidas al régimen de Tierra del Fuego, hacia fines del año 2009, que amplían las ventajas impositivas respecto de los productos importados, se han concretado nuevas inversiones que determinaron un importante incremento de producción de algunos productos, especialmente teléfonos celulares. Un mercado que se creó en el año 2009 con la aparición del sistema argentino de televisión digital terrestre es el de los equipos conversores para TV digital por aire. La oferta local de esos dispositivos fue capaz de proveer más de 1.200.000 unidades.

Indica el informe de la UNDAV que este proceso de crecimiento del sector fue tal que, en 2010, la línea blanca Argentina marcó nuevos récords de producción, con aproximadamente 1.100.000 lavarropas, 700.000 heladeras y 620.000 cocinas fabricadas en el año. El 80% de las heladeras que se vendían en Argentina eran fabricadas en el país (en 2003 era apenas el 30%). Las cocinas, en tanto, pasaron de un 78% a casi el 95% y los lavarropas de un 75% a casi el 90%. Según consignan, por tanto, “el incremento de la producción se dio en paralelo a una caída de las importaciones, que en conjunto fue del 45% entre 2008 y 2010, tomando los 10 primeros meses. Las importaciones de cocinas cayeron 70%, las de lavarropas 50% y las de heladeras un 30% entre ambos años. Es decir, se dio un claro proceso de sustitución de importaciones y el ahorro de divisas por las menores importaciones en estos dos años superan los 50 millones de dólares. Entre 2003 y 2011, la producción de heladeras creció 451%, la de lavarropas 239% y la de cocinas 248%. Además, en los primeros 6 meses de 2012 las ventas de línea blanca marcaron un nuevo récord, con un crecimiento de 2% respecto al mismo período del año anterior. Para 2012, el 90% de las heladeras que se vendían eran de producción nacional, 90% de lavarropas de producción nacional y 100% de cocinas”.

Desde fines de 2015 se observa un cambio de paradigma que afecta a toda la cadena de valor en su conjunto donde, debido a la falta de controles en el tipo de cambio y el consiguiente aumento del valor de la divisa, encareciendo la importación de insumos destinados a la industria electrónica. La consiguiente pérdida del poder adquisitivo debido a la devaluación y el incremento de las tarifas de servicios públicos, según el informe del Observatorio de la UNDAV “ha redundado en un ajuste en los niveles de consumo y por lo tanto de ventas hacia abajo, afectando las ganancias de las empresas en su conjunto”. Por otro lado, la quita de los aranceles destinados a proteger a la industria local de la importación de productos finales fue la última medida que terminó de afianzar la crisis en un sector que, sin contar con políticas económicas favorables a la producción nacional, se ve aún más comprometido. Producto de esta liberalización indiscriminada en el comercio exterior, cuando se estudian las compras al exterior en cantidades se observan aumentos pronunciados en la entrada de productos que compiten con la producción nacional. Por ejemplo, en los rubros de componentes. Por ejemplo, para en el acumulado de los primeros cinco meses del año las importaciones de lavarropas automáticos aumentaron 73% interanualmente, pasándose de importar 24.333 unidades en el 2016 a 42.104 unidades en el corriente año. Las importaciones de heladeras por su parte, crecieron 21% en cantidades en el acumulado de enero a mayo, interanual. Mientras que en los primeros cinco meses del 2016 entraron al país 40.356 heladeras, en los primeros cinco meses del 2017 ingresaron 48.960 heladeras importadas. El incremento de las importaciones resulta más evidente aun si el análisis se efectúa en relación al año 2015. Comparando los primeros cinco meses de cada año, en el 2017 se triplicaron las importaciones de heladeras (+2013%) y se duplicaron las importaciones de lavarropas (+101%) con respecto al 2015. Algunos electrodomésticos de cocina experimentaron una dinámica similar. En efecto, siempre comparando el periodo de enero a mayo, crecieron 269% las compras de licuadoras importadas, aumentaron 185% las de batidoras y 36% las de procesadoras de alimentos (multifunción). El siguiente gráfico ilustra los principales incrementos en la importación de productos electrónicos terminados.

En cuando los productos intermedios de la cadena de valor electrónica, se destaca la importación de cables aislantes, circuitos integrados, metales y piezas aislantes, semiconductores, entre otros. En todo proceso de reemplazo de importaciones por producción local es esperable que, gradualmente, se genere un proceso de incorporación de valor agregado, mejora en los estándares de productividad y de integración vertical, hasta alcanzar los niveles más altos en la frontera tecnológica, alcanzando competitividad en los segmentos más competitivos del mercado. No obstante, según consignan desde la UNDAV, “típicamente, los países en vía de desarrollo generan instancias intermedias hasta consolidar su eslabonamiento productivo, y a partir del ensamblaje de piezas y partes procuran subirse al tren del desarrollo a partir de trepar a un vagón intermedio”. Ahora bien, en materia comercial, esto se materializa en la compra de insumos y componentes intermedios, muchos caracterizados por el desarrollo de procesos tecnológicos de punta. No obstante, cuando se analiza la dinámica del último año se encuentra una reducción sistemática en el volumen de compras al exterior de componentes intermedios. Este resultado no deja de ser indicativo del retroceso en las expectativas de inversión de las empresas locales, y de la incubación de un proceso de reversión en la producción local de productos, que gradualmente se vuelven a comprar (ya terminados) desde el exterior.

Con todo lo anterior, del análisis llevado adelante por los investigadores del Observatorio de Políticas Públicas de la UNDAV sobre el sector de electrónicos y electrodomésticos, surgen las siguientes conclusiones sobre la coyuntura en materia de empleo, producción, consumo y resultados comerciales:

• La producción de reproductores de video en unidades tuvo una caída del 46%, los equipos retrocedieron 23%, las cámaras fotográficas 59%, los aires acondicionados para automóviles tuvieron una baja del 16% y las notebooks, netbooks y tabletas cayeron 23%. Las comparaciones se realizan entre 2015 y 2016.

• La producción industrial proveniente de las PyMEs en unidades presentó caídas interanuales en 13 meses de los últimos 15, revelando que no existe una recuperación del sector.

• Los incrementos de las ventas en pesos de electrónicos o electrodomésticos fueron insuficientes para combatir la inflación durante 2016. Tomando la inflación anual del 41% para dicho año, las ventas de equipos de aire acondicionado estuvieron 36% por debajo de la inflación, las computadoras y accesorios informáticos un 43%, los televisores, DVD y filmadoras un 20% y los equipos de audio, radios y similares 30%.

• Producto de la recesión, disminuyó la importación de componentes electrónicos utilizados para producir localmente artículos terminados. Comparando el promedio de los 5 primeros meses del año 2011 a 2015, contra los primeros 5 meses de 2016, la caída es del 11%, mientras que con 2017 se pronuncia al 23%.

• Las importaciones de productos terminados se incrementan durante los primeros cinco meses de 2017 respecto a 2016, en productos como licuadoras (269%), batidoras (185%) y lavarropas (73%), entre otros. Las compras desde el régimen promocional fueguino entre los primeros cinco meses de 2016 y 2017, cayeron 17%.

• Tomando el promedio de los primeros cinco meses desde el año 2011 a 2015, las exportaciones de productos electrónicos caen por segundo año consecutivo.

• La caída de las ventas y consiguiente producción derivó en despidos, suspensiones y reducciones horarias. Según el MTySS, los sectores relacionados a la fabricación de computadoras y artículos de radio y televisión perdieron más de 2.000 empleos entre el tercer trimestre de 2015 y mismo periodo 2016.

• Según estimaciones propias en base a datos de la UOM, los despidos ascienden 11.400, mientras que las suspensiones a 8.000 trabajadores.

• La disminución de los precios de las notebooks, netbooks y tabletas no fue del 50% como fijaba la estimación del Gobierno, ni tampoco 35% que fue el monto de los aranceles eliminados. Según estimaciones propias, los precios bajaron tan solo 14,28% en casos muy puntuales.

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El Ajuste Fiscal 2017

Un informe de la Universidad nacional de Avellaneda (Undav), señala que a pesar de una retórica altamente reactiva al exceso de gasto público por sobre los ingresos, tanto en el año pasado, como en lo que va 2017 no se ha verificado una reducción del déficit por parte de la administración central. Muy en contrario, a partir de una caída en la recaudación real, producto de la recesión económica del último año y medio, los ingresos se retrajeron y el déficit fiscal empeoró.

No obstante, el actual gobierno sigue considerando una necesidad estratégica la reducción del déficit como único canal para propiciar un sendero de crecimiento sustentable y mejorar las condiciones para que los grandes capitales apuesten a invertir en nuestra economía. Por esto, se prevé un ajuste fiscal para la segunda mitad del año. Diferentes señales por parte de los administradores gubernamentales indican que se piensa avanzar sobre los subsidios económicos a los servicios públicos y se espera desarrollar una serie de reformas estructurales. Con compromisos de gastos inelásticos y el cese del ingreso extraordinario por la tasa de penalidad del blanqueo de capitales, se revela la dificultad de alcanzar el déficit fiscal objetivo para este año, fijado en el 4,2%. En este marco, desde el Observatorio de la Universidad Nacional de Avellaneda, realizaron un análisis económico y financiero de las cuentas públicas nacionales. Como se sabe, en el último año se produjeron importantes mutaciones en nuestra matriz tributaria, donde impuestos progresivos como bienes personales y el impuesto a las ganancias perdieron participación relativa. Es por esto que el informe de la Undav, al que tuvo acceso este medio, establece hipótesis sobre el desempeño de las cuentas públicas en lo que resta del año, comparando las previsiones oficiales con la proyección de evolución de las distintas variables macroeconómicas.

En primer lugar, el informe del Observatorio UNDAV establece un análisis de ingresos y gastos del sector público nacional no financiero del primer trimestre de 2017 en comparación con el mismo período de 2016 se observa que hubo una mejora nominal en el resultado primario, que pasó de un quebranto de 45.913,8 millones de pesos en 2016 a un déficit de 41.343,8 millones en 2017. Sin embargo, el crecimiento del pago de intereses de un 57,1%, que pasó de 18.652,2 a 29.293,4 millones de pesos, hizo que se deteriorara más el resultado financiero negativo que pasó de -64.566,0 a -70.637,2 millones de pesos, un incremento del 9,4%. No obstante, la inflación interanual promedio del período (según datos de IPCBA) se ubicó en 36,2% por lo que en términos de poder adquisitivo en monto deficitario es menor.

Por tanto, según comentan los investigadores, “los ingresos totales crecieron el 41,2% (hasta $467.685,2 millones), mientras que los ingresos tributarios crecieron un 38,2%”, principalmente por las contribuciones a la seguridad social, el impuesto a los débitos y créditos, impuestos internos, combustibles y el resto de los impuestos tributarios. También tuvieron buen desempeño los ingresos del resto de rentas de la propiedad e ingresos no tributarios.

En cuanto al gasto total primario, los economistas de la UNDAV consignan que “subió un 35%, (unos $377.043,3 millones), o sea, un 1,2% menos que la inflación”. Las prestaciones sociales crecieron un 42,6%, más que la inflación, por rubros como Jubilaciones y pensiones contributivas (+43,4%), Asignaciones familiares y por hijo (+55,2%) y Otros programas (Progresar, Argentina Trabaja, otros) (+40,2%). Los subsidios disminuyeron un 0,1%, hasta 35.910,9 millones de pesos, bajando así en términos reales. Los de energía bajaron un 21,7% nominalmente ($14.722,9 millones) y los de transporte subieron un 17,3% hasta $19.800,6 millones. Los gastos en salarios se ubicaron en 74.586,1 aumentando un 31,7%, un poco menos que la inflación calculada. Las transferencias a provincias aumentaron fuertemente un 134% hasta $16.833,0 millones, por rubros como Educación, Seguridad Social, Desarrollo Social y Otras transferencias. En tanto que los gastos de capital subieron un 37,3% hasta $51.392,9 millones. El siguiente gráfico, sintetiza los fenómenos explicitados:

Resultado consolidado del sector público nacional

(en % de variación anual primer trimestre 2016 vs primer trimestre 2017)

Fuente: elaboración propia en base a datos de Ministerio de Hacienda

Con respecto al déficit fiscal propuesto por el Gobierno, el informe señala que “los resultados promisorios de los meses pasados han estado altamente incididos por la dinámica del blanqueo de activos aprobado en 2016, y los consecuentes ingresos tributarios que ingresaron en concepto de multas por la exteriorización de activos”. Sólo en el 2016, se recaudaron producto del blanqueo, 106.769 millones de pesos promoviendo un efecto positivo inusual sobre los resultados fiscales considerando qué se tratan de ingresos extraordinarios. El año pasado, teniendo en cuenta las entradas de tributos por blanqueo, el déficit primario de la administración central llegó a 4,6% del PBI, lo cual implicó el cumplimiento de la meta fiscal preestablecida por el Gobierno (4,8% del PBI). Sin embargo, sin tener en cuenta estos ingresos el déficit primario hubiera llegado a 5,9% del PBI, por lo que se habría incumplido en más de un punto porcentual la meta antedicha.

Según indica el informe “sólo en el mes de marzo de 2017, el último mes de vigencia del blanqueo, ingresaron unos 28 mil millones de pesos por este régimen, mientras que, en el consolidado del primer trimestre del corriente, se alcanzó un monto cercano a los 40 mil millones de pesos”. En el primer trimestre del año los ingresos acumulados del primer trimestre del año 41,2% mientras que los gastos primarios aumentaron 35%. Incluyendo el ingreso por blanqueo, el resultado fiscal primario arrojó un déficit de 41.344 millones de pesos, número que implica un 0,4% del PBI, y posibilitó cumplir con la meta fiscal para el primer trimestre del año (0,6% del PBI). El ingreso inusual, posibilitado por el sinceramiento fiscal permitió entonces alcanzar con holgura la meta prefijada. No obstante, estos recursos extraordinarios no se mantendrán en lo que resta del año. De hecho, es objetable el sólo hecho que se los compute como ingresos corrientes.

Dado este contexto, los economistas de la UNDAV efectuaron el cálculo de los ingresos tributarios “netos” del blanqueo. En este último caso, vale mencionar que no se habría podido consolidar la meta necesaria para el primer trimestre del año (que implicaba unos 58.500 millones de pesos de déficit). En su lugar, el resultado primario hubiera registrado un déficit de 80.834 millones de pesos, incumpliendo en un 38% lo proyectado por el gobierno. En relación al PIB, el resultado consolidado hubiera sido de un quebrando del 0,8%, es decir, 0,2% más de la meta propuesta.

La dinámica de los ingresos tributarios de abril, o del primer trimestre (neto del ingreso por blanqueo) es el resultado de un conjunto de políticas que tendió a reducir la carga impositiva de distintos sectores, especialmente de aquellos de altos ingresos, y del menor crecimiento en términos nominales de algunos tributos que dependen del nivel de actividad económica.

En este sentido, resulta relevante establecer una proyección del déficit fiscal primario para lo que resta del año 2017, tomando en consideración el efecto negativo sobre el resultado primario del agotamiento del ingreso de fondos del blanqueo. Un primer escenario se puede diseñar a partir de observar que, de no haber entrado los fondos excepcionales del blanqueo, los ingresos tributarios hubieran crecido 30,8% durante el primer cuatrimestre del año, mientras que los gastos primarios hubiesen verificado un aumento del orden del 35,8%. Proyectando esta diferencia para los cuatrimestres restantes del 2017 se tiene que se podría llegar a un déficit primario de 6.6% en relación al PBI, o de 238.255 millones de pesos corrientes. Este escenario es el que consideramos tiene mayor probabilidad de ocurrencia.

Otra posibilidad aún más auspiciosa para las expectativas oficiales, comentan los investigadores del Observatorio, surge de suponer que igualmente el gobierno logrará mantener el ritmo de crecimiento de los ingresos totales del primer cuatrimestre, a pesar que no dispondrá de fondos del blanqueo. En ese caso, se proyecta una tasa de aumento del 39,6% para el segundo y el tercer cuatrimestre, mientras que se mantiene el porcentaje de alza de los gastos en el 35,8%. El resultado final en este escenario más conservador sigue siendo el de un déficit consolidado del 5,7% del PBI, lo cual posicionaría al resultado primario en 1,5 puntos porcentuales por sobre el objetivo oficial. Dicho de otra forma, requeriría un ajuste cercano al $144.000 para lograr la meta del 4,2%.

Un tercer y último escenario se podría pensar a partir de contemplar un eventual desvío en los parámetros macroeconómicos de evolución de la actividad en 2017.Ocurre que, al plantearse el objetivo en función al nivel de producción interna bruta (PBI), un posible desvío a la baja respecto de la previsión oficial (del orden del 3,5%, según Ley de Presupuesto 2017) impactaría sobre el nivel de déficit primario 2017. En números, tanto un desvío del crecimiento real a la baja, en dos puntos porcentuales, esto es, un crecimiento económico del 1,5% en 2017, como una inflación superior a la esperada, del orden del 21,7%, causarían el mismo efecto: una suba del déficit consolidado al 6,8% total al cierre de 2017. Con todo, se resumen los tres escenarios explicados precedentemente en el siguiente cuadro.

Proyección del déficit fiscal 2017

(en % del PBI y millones de pesos)

Fuente: elaboración en base a datos de Ministerio de Hacienda y estimaciones propias

Con todo lo anterior, del análisis fiscal llevado adelante por los investigadores del Observatorio de Políticas Públicas de la UNDAV surgen las siguientes conclusiones sobre la evolución de la recaudación, el gasto y el resultado económico global de la administración central:

• Manteniendo diferentes escenarios sobre el comportamiento de parámetros de ingresos y gastos, se pueden establecer hipótesis sobre el “esfuerzo económico y social” de cumplir con la meta fiscal de 2017.

• Así, se estima que, aun estableciendo el escenario más conservador, lograr un déficit primario del 4,2% ($409.500 millones) redundaría en una necesidad de ajuste por $143.900 millones en lo que resta del año.

• Esto representa 5,7 puntos del PBI, que a su vez equivalen a casi 8 veces del presupuesto en vivienda, el 109% del presupuesto del Ministerio de Desarrollo Social.

• En un escenario intermedio, se consolida un desvío del orden de los $238.000 millones respecto de la meta oficial, equivalente a 6,6% del PBI. Por su parte, en el caso más agresivo se podría registrar un bache fiscal de $246.000 millones (6,8% del PBI), equivalente al 30% del presupuesto para jubilaciones.

• Con todo, y en la hipótesis del escenario más favorable, el recorte del gasto público representaría más del 90% de las pensiones no contributivas pagadas por el Estado.

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La producción de automóviles descendió más del 15 por ciento

Así lo demostró un informe elaborado por el Observatorio de Políticas Públicas de la Universidad Nacional de Avellaneda, detallando la cantidad de vehículos patentados de producción local, los cuales pasaron de representar el 46,3% en 2015 al 33,7% en el primer trimestre de 2017.

La industria automotriz continúa en picada y no reactiva por la apertura de importaciones, mientras el gobierno sostiene que se registra un crecimiento de la economía en todos los planos.

En el informe realizado por el Observatorio de Políticas Públicas de la Universidad Nacional de Avellaneda (UNDAV) se  detalla que "en 2016 se produjo un cambio a favor de los importados", producto de los vehículos provenientes del exterior que se incrementó el 7,7% interanual.

Por ello los autos importados ascendieron a 56,9% del total, sobre los nacionales el 43,1% del mercado.

En ese sentido el informe plantea que “esta tendencia se profundizó en el primer trimestre de 2017", período en el que el total de patentamientos se ubicó en 283.567, incrementando un 32% respecto del mismo período de 2016. N

o obstante los vehículos importados se ubicaron en el 66,7% del mercado, contra el 33,7% de los nacionales, una baja de 9,4 puntos porcentuales.

Si se toma en cuenta cuales fueron los veinte primeros modelos más vendidos, 163.504 unidades, los nacionales ocuparon el 39% contra 61% de los  importados, lo que significa en este segmento una pérdida de 14,2 puntos porcentuales a favor de los importados

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Por el endeudamiento con Lebacs ya se pagaron intereses por más de 4 puntos del PBI

Desde el Observatorio de Políticas Públicas de la Universidad Nacional de Avellaneda (UNDAV), se llevó adelante un informe con el propósito de caracterizar el proceso de asistencia del BCRA al Tesoro, a partir de un notable incremento en el “déficit cuasifiscal”. Además, el informe ofrece una estimación del peso actual, acumulado, y proyectado de la deuda en pesos por Lebacs, comparándola con diferentes variables de la economía.

El programa de metas de inflación sigue sin dar resultados concretos habiendo transcurrido un año y medio de su implementación. Si bien el Banco Central mantiene la tasa de interés extraordinariamente alta, con el propósito de eliminar las expectativas de inflación de demanda, los aumentos en los precios regulados, la inflación de costos y la inercia inflacionaria impiden que la dispersión de precios se reduzca al nivel objetivo del 17% como tope. La utilización de la política monetaria contractiva como única herramienta para disminuir las variaciones de precios, tiene efectos de corto y de largo plazo. Entre las primeras, se cuenta el impacto sobre la actividad interna, en especial sobre aquellas industrias que no cuentan con una holgura amplia como para autofinanciarse y autonomizarse de la pérdida de competitividad por costos financieros. Entre las repercusiones de largo plazo se considera la afectación a la posición patrimonial del Banco Central y los problemas que implica el endeudamiento exponencial experimentado por la institución monetaria rectora, conocido típicamente como “déficit cuasifiscal”. Otro costo asociado al esquema de astringencia monetaria es la pesada mochila financiera, cuando el proceso se extiende en el tiempo, la deuda en instrumentos de corto plazo conlleva el riesgo de que, dada la voracidad del mercado por las altas tasas de interés, se genere un efecto de “bola de nieve” cada vez más difícil de frenar.

Según los economistas de la UNDAV, “el proceso de endeudamiento del BCRA mediante las letras del estado nacional y los pases pasivos, es parte de un esquema de deuda mucho más amplio”. El mismo, incluye las letras del Tesoro Nacional, la deuda externa en dólares, la deuda de las provincias y la deuda de los entes privados, que constituyen un significativo monto de capital e intereses pagaderos en el corto, mediano y largo plazo. De los 20.964 millones de dólares de deuda en moneda extranjera correspondientes al año en curso, el 74,5% la concentra el Estado Nacional (15.615 millones USD), 13,4% las provincias (2.810 millones USD) y el 12,1% restante el sector público (USD 2.539 millones). Entonces el total de deuda externa convertida a pesos con un tipo de cambio de $15,85, harían un total de $332.279 mil millones de pesos, que sumado a la deuda en lebacs y pases ($957.245 millones), arrojan un total de $1.289,5 billones de pesos (o el equivalente en dólares al mismo tipo de cambio considerado anteriormente de USD 81.358 millones).

Los investigadores del Observatorio de Políticas públicas, consignaron que “si se toma en cuenta el PBI medido a pesos corrientes del año 2016 de 805 billones de pesos, observaremos que el total de la deuda externa tanto pública como privada, así como la deuda interna en letras del tesoro nacional, lebacs y pases, equivale a 1,6 veces dicho PBI”. Por su parte, el stock licitado de lebacs para finales de 2015 finalizó en 673,5 mil millones de pesos, con pagos de intereses por 83,9 mil millones de pesos anuales. Para fines de 2016, el monto licitado se incrementaba 424% (3.527 mil millones de pesos), mientras que los intereses alcanzaban la suma de 172,9 mil millones de pesos anuales, 106% de aumento. Contando con los cinco primeros meses de 2017, es posible estimar el comportamiento de dicho año. Como se desprende del siguiente gráfico, incluido en el informe de la UNDAV, cuando se compara el período enero a mayo acumulado el pago de intereses en cada año, se observa un incremento del 165% de aumento entre 2015 y 2016, y del 136% entre 2015 y 2017.

Intereses pagados por lebacs del BCRA

(en millones de pesos)

Fuente: elaboración propia en base a datos de BCRA

Según el estudio consignado, “el mecanismo que eligió el Banco Central para sacar pesos de la economía y combatir la inflación en los últimos días es el de ‘pases pasivos’, que desde fines de enero sirven en tanto referencia de tasa de interés y como elemento de absorción de dinero de la economía”. Ocurre que, desde los primeros días de enero, el promedio de pases del BCRA era de 38 millones diarios. El 11 de enero, el Banco Central hizo más atractiva la tasa de interés de los pases pasivos a 7 días, que son las colocaciones que realizan los bancos en una cuenta del organismo oficial. Para esto, decidió mantenerla sin cambios (en el 24,75% anual, sin contar impuestos) a pesar de que, al mismo tiempo, convalidaba una fuerte baja (de más de un punto porcentual) en el rendimiento de las Lebac (23,50% a casi un mes). El incremento entre el 11 y 12 de enero en los pases fue cercano al 100% (pasó de 33.647,11 millones a 66.162,97 millones), llegando a principios de la segunda quincena del mes de mayo a 12.247.310 millones de pesos acumulados de pases (representando un quinto de las letras y notas acumuladas al mismo periodo). La mayor parte de las colocaciones se hicieron, como sucedió siempre, a sólo un día de plazo (que pagan una tasa del 22,75%). Pero un 10% ya empezó a concentrarse volumen en el plazo de los 7 días.

Intereses por Lebacs

(en millones de pesos)

Fuente: elaboración propia en base a datos de BCRA

Sobre este proceso, los economistas de la UNDAV reflexionan que “cuando se quiebra el equilibrio invisible, pero muy delgado entre la economía especulativa y la economía real, se producen las ya conocidas “bicicletas financieras”. Este proceso rentístico basado en el negocio de la especulación y alentado por ciertas políticas monetarias, cambiarias y económicas de parte del gobierno, aleja los capitales productivos a capitales financieros, desfinanciando no solo la industria nacional, sino dejando a la economía en una frágil situación, donde los crecientes intereses a pagar por cada emisión de deuda pública, precipitan nuevas emisiones, generando un espiral de endeudamiento, que con el correr de los años, se vuelve cíclico e imparable”. A modo de referencia, se puede señalar una serie de inversiones que se podrían haber realizado con los montos equivalentes al pago de intereses por Lebacs de los primeros cinco meses de 2017. Para realizar dicho análisis se dividió los posibles destinos en cinco grupos de inversiones: Educación e Investigación; Salud y Atención Médica; jubilaciones, Pensiones y Asignaciones Familiares; y Vivienda y Urbanización.

. Educación e Investigación: se podrían haber construido 528 escuelas públicas totalmente equipadas de 5 mil metros cuadrados cada una con un costo unitario de 125 millones de pesos; 4.547 jardines de infantes de 3 mil metros cuadrados totalmente equipados cada uno con un costo unitario de 14,5 millones de pesos; se podrían haber entregado 73.357.468 planes PROGRESAR (con un estimado de un millón de beneficiarios, por año, alcanzaría para 73 años del programa); 10.380.773 netbooks del plan CONECTAR IGUALDAD (con 600 mil beneficiarios por año, alcanzaría para suplir el programa por 17 años); 24,45 veces el presupuesto total por año del CONICET (teniendo en cuenta el presupuesto 2017).

. Salud y Atención Médica: se podrían construir 110 hospitales de alta complejidad, totalmente equipados con 10 quirófanos, maternidad, neonatología, cuidados intensivos, centro de diagnósticos con resonadores, dos tomógrafos de última tecnología y un angiógrafo y más de 500 camas (cada uno con un costo aproximado de 600 millones de pesos); 155 hospitales de complejidad media con 300 camas y 21 mil metros cuadrados (con un costo unitario de 425 millones de pesos); es equivalente a 15 veces el presupuesto para 2017 del Hospital Garrahan; 18 veces el monto que el Ministerio de Salud destina a la Prevención y Control de Enfermedades Inmunoprevenibles (3.480 millones de pesos); o al doble de lo que destina el PAMI para la adquisición de medicamentos en un año (30 mil millones de pesos).

. Jubilaciones, Pensiones y Asignaciones Familiares: equivale a la mitad del presupuesto total para gastos corrientes y de capital del INSTITUTO NACIONAL DE SERVICIOS PARA JUBILADOS Y PENSIONADOS para el Ejercicio 2017 (116 mil millones de pesos); a 53 millones de Asignaciones Universales por Hijos; 10,4 millones de jubilaciones mínimas; 5,5 millones de jubilaciones medias; 1,4 millones de jubilaciones máximas.

. Vivienda y Urbanización: según el presidente Mauricio Macri, para urbanizar las villas de la Capital Federal harían falta una inversión de 2 mil millones de pesos, por lo que lo destinado al pago de intereses de Lebacs equivale a 33 veces dicho monto; se podrían construir 114.303 viviendas sociales de 50 metros cuadrados cada una; otorgamiento de 44 mil créditos hipotecarios del plan PROCREAR de 1,5 millones de pesos cada uno para la construcción de viviendas; 59.419 kilómetros de cloacas y 17.345 kilómetros de cableado eléctrico de alta tensión.

Con todo lo anterior, del informe de los investigadores del Observatorio de Políticas Públicas de la UNDAV sobre los costos reales que conlleva la política monetaria restrictiva del BCRA, es conveniente sintetizar los siguientes aspectos:

•De la estimación del peso financiero de los intereses por “quemar” dinero en circulación surge que, sólo en lo que va de 2017, se destinaron al pago de intereses por Lebacs más de $66.000 millones. Tal monto de intereses implica para este año una estimación (conservadora) de más de $150.000 millones. Esto es, más de 3,3 puntos del Producto Bruto, proyectado a valores de fines de 2017. El número trepa a más de 4% del PBI si se acumula 2016.

•En términos reales, los fondos aplicados al pago de intereses en los primeros cinco meses del año, son representativos del valor de más de 500 escuelas públicas, 4.500 jardines públicos, y más de 10 millones de netbooks de Conectar Igualdad, entre otros.

•Se remarca la necesidad de seguir de cerca la sustentabilidad del proceso de endeudamiento del Banco Central y sus altos costos asociados, en una evaluación conjunta con el desarrollo de la deuda del Tesoro Nacional que, sólo en 2017, ya consolida más de U$S 20.000 millones.

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Aumento récord en las importaciones de vino

Un informe del Observatorio de Políticas Públicas de la Universidad Nacional de Avellaneda (Undav) revela que la importación de vino en el primer trimestre de 2017 fue superior a la suma de los últimos seis años. Caídas en el poder adquisitivo como las registradas en 2016, afectan notoriamente a la industria, lo cual se traduce en un cierre de establecimientos bodegueros y el consecuente despido de los trabajadores.

Se esperaba que uno de los principales efectos virtuosos del cambio de modelo económico, fuera una mejora en la competitividad de las diferentes economías regionales de nuestro país. Esto se traducía en un incremento de los márgenes internos, a partir de las distorsiones –impositivas y de precios relativos- y un crecimiento en los saldos exportables, mediante la captación de nuevos mercados en un entorno cambiario más favorable. Transcurrido un año y medio, el sector vitivinícola no parece haberse favorecido por tales vectores de crecimiento sino, muy en contrario, está siendo afectado por la recesión económica generalizada y la avalancha de importaciones. Para ilustrar el desempeño de este sector, desde el Observatorio de Políticas Públicas de la Universidad Nacional de Avellaneda (Undav), realizaron un informe para caracterizar el desempeño de esta importante economía regional de Cuyo y la región noroeste.

Así, según indica el informe de la Undav, “el consumo en el sector vitivinícola en el último año no escapó a la generalidad del resto de las economías regionales de nuestro país”. Ocurre que tanto el consumo interno de la fruta fresca como sus diferentes transformaciones –jugos concentrados, diferentes tipos de vino y demás productos procesados- suelen tener un alto grado de dependencia respecto del ciclo económico local. Caídas en el poder adquisitivo como las registradas en 2016, afectan notoriamente a la industria, lo cual se traduce en un cierre de establecimientos bodegueros y el consecuente despido de los trabajadores. A continuación, se presenta la evolución mensual del sector, en relación a las ventas internas

                                                       Ventas Internas mes a mes – Año 2015 y 2016

(en millones de hectolitros)

                            Fuente: elaboración propia en función a Instituto Nacional de Vitivinicultura

Como se observa, en casi la totalidad de los meses el último año mostró menor cantidad de despachos internos que en 2015. En el consolidado anual, la diferencia fue de 850.000 hectolitros, dado que en 2015 se vendieron 10,27 millones de hectolitros (mdh), mientras que en el año pasado se comercializaron tan sólo 9,42 mdh. A continuación, se amplía el análisis para los últimos doce años. Donde se destaca una caída general en el último año del orden del 8,3%. La misma es la caída más pronunciada de toda la serie, que venía de crecer un 1,1% en el promedio del último quinquenio. En la división por tipo, se destaca especialmente la caída en los vinos varietales, del orden del 7,4% y de los genéricos (sin mención), que vendieron 8,8% menos en 2016.

                 Ventas por tipo de vino – Año 2005 a 2016

(en millones de hectolitros y porcentaje de variación anual)

Fuente: elaboración propia en función a Instituto Nacional de Vitivinicultura

Desde el plano del comercio, los economistas del Observatorio Undav alertaron que “se empieza a observar un proceso de reversión del superávit comercial que mantuvo históricamente la industria del vino”. En la industria vitivinícola argentina, aproximadamente el 80% de la producción se destina al mercado doméstico, mientras que el 20% restante se exporta. Con respecto al mosto, esto es, el jugo concentrado de la uva, más del 20% de su producción se vende al exterior. Por su parte, la balanza comercial del sector se muestra favorable para la Argentina. En los últimos años se obtuvo un saldo neto comercial positivo que en promedio le dejó algo país más de 800 millones de dólares. Las importaciones son poco significativas en relación a las exportaciones. En los últimos meses, como consecuencia del cambio de la política económica (que se ha mostrado más permisiva para la importación de productos de origen foráneo), de las inclemencias climáticas que afectaron a las zonas productoras y de la magra cosecha de uva que se mantuvo baja en términos históricos, las importaciones de vinos se aceleraron marcadamente con respecto a los meses previos. Se ha pasado de una cifra poco significativa de importaciones mensuales a importarse vinos por valores que alcanzaron los 30 millones de dólares tomando el acumulado de los meses que van de diciembre de 2016 a marzo de 2017, lo que implica que en esos 4 meses las importaciones de vinos han sido mayores a las de los últimos 4 años (periodo 2012-2015). En el primer trimestre de 2017 se importó por más valor que en los últimos 3 años (2014-2016) y en el mes de marzo de 2017 más que en todo 2016. El primer trimestre del 2017 superó incluso el pico histórico de importaciones del año 2010 (22 millones de dólares se importaron en el año 2010 contra 24 millones del primer trimestre de 2017), lo que da cuenta de la aceleración del aumento de las compras de vinos extranjeros.

                                 Importaciones de vino – 2010 a 2016 y primer trimestre 2017

                                                                  (En toneladas)

Fuente: elaboración propia en base a datos de Aduana.

En particular, escalada en la importación de vino comenzó en diciembre del año pasado, mes en el cual ingresaron al país vinos por un valor de 6,3 millones de dólares. En el primer mes del año corriente se importaron vinos por 8 millones de dólares, en febrero ingresaron productos por 6,8 millones de dólares y en marzo otros 9,4 millones de dólares. En promedio, durante los primeros tres meses del 2017 se compraron vinos por 7,6 millones de dólares (por mes). Por otro lado, durante todo el 2014 se importaron 6 millones de dólares y en 2015 6,2 millones de dólares. En este sentido, lo importado durante cualquier mes del último cuatrimestre supera a lo importado usualmente en todo un año. Tan solo en enero se importaron vinos por 8 millones de dólares, un 14% más que lo importado en todo el 2015 y un 58% más que lo importado en todo el 2014. Por su parte, las exportaciones de vinos cayeron en el primer trimestre del año en curso. Mientras que en el primer trimestre del 2015 se exportaron vinos por un valor superior a los 200 millones de dólares, en el 2016 la exportación se redujo a 186 millones y en el 2017 lo exportado alcanzó los 161 millones de dólares.

                    Exportaciones de vino – Primer Trimestre 2010 a 2017

(En millones de dólares)

                             Fuente: elaboración propia en base a datos de Aduana

Además, los investigadores de la Undav consignaron que “respecto de las exportaciones por tipo de posición arancelaria prácticamente la totalidad de lo vendido al exterior se concentra en las exportaciones de vinos, ya sea vino a granel o en recipiente con capacidad menor o igual a dos litros”. Así, las exportaciones de mostos y espumantes son bajas en términos relativos (representan aproximadamente el 2% del total de vino exportado). En el primer trimestre del 2017 todas las posiciones cayeron interanualmente. En particular, durante los años 2016 y 2017 las caídas fueron notorias teniendo en cuenta que la exportación durante 2013, 2014 y 2015 se había estabilizado en torno a los 200 millones de dólares. Si se comparan los primeros trimestres de cada año, lo exportado durante los primeros tres meses del 2017 es lo más bajo que se puede observar de los últimos 7 años. Es necesario volver hacia el año 2010 para encontrar exportaciones de magnitud similar (en aquel año las exportaciones del primer trimestre del año alcanzaron los 160,2 millones de dólares).

Con todo lo anterior, del estudio de los investigadores del Observatorio de Políticas Públicas de la Undav sobre la industria vitivinícola, se desprenden las siguientes conclusiones sobre las complejidades en esta economía regional.

.La venta de vino al mercado interno se redujo 8,3% en el último año, pasando de un total de 10,27 millones de hectolitros (mdh) en 2015 a 9,42 mdh en 2016. Esto redundó en la mayor caída en consumo de la última década.

.Este fenómeno parece potenciarse en 2017, ya que registró en el primer bimestre una merma del 13,7% en los despachos totales de vino. Se destaca el descenso en el consumo interno de la misma proporción, mientras que se observa un desplome del 34% en la venta al exterior de vinos a granel.

.Desde el plano comercial, la balanza del sector –históricamente superavitaria- empieza a deteriorarse por el crecimiento en las importaciones y la caída en ventas externas. Así, en el primer trimestre de 2017 las importaciones en cantidad superaron a las que se registraron en el acumulado de los últimos seis años. Por el lado de las exportaciones, cayeron un 20% en la comparativa entre el primer trimestre del corriente año con igual período de hace dos años atrás.

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Fuerte deterioro en la balanza comercial con Estados Unidos

El estudio de la UNDAV sostiene que la tendencia de la relación de la relación de compras y ventas con EEUU fue hacia la reprimarización: creció la proporción de productos primarios vendidos y aumentó la de manufacturas industriales compradas. Además,  pone el foco en el desempeño de las importaciones, que en el último año han crecido ampliamente producto de las liberalidades al comercio.

En el último informe del Observatorio de Políticas Públicas de la Universidad Nacional de Avellaneda (UNDAV) se presenta una investigación relativa a la relación bilateral entre nuestro país y los Estados Unidos. En particular, los miembros del observatorio buscan “dar cuenta de los bemoles de la relación entre los dos países, tanto desde el plano histórico, como político y económico”. En el documento, los investigadores exponen un análisis histórico, a partir de los hechos más significativos entre los dos países, con foco en la influencia relativa de EEUU para marcar agenda a nivel local, en cada uno de los contextos. Posteriormente desarrollan el estudio de la relación comercial contemporánea. En particular, estudian los cambios que se dieron el último año y medio a partir de la modificación del régimen del comercio, pasando de un esquema administrado a otro puramente gobernado por la lógica del mercado. En tanto, el informe desarrolla en detalle la evolución de las exportaciones, donde se observa una tendencia a la reprimarización y a la concentración de los grandes jugadores en el mercado. Muy en especial, el estudio pone el foco en el desempeño de las importaciones, que en el último año han crecido ampliamente producto de las liberalidades al comercio, previamente mencionadas. A continuación, se exponen los resultados más concluyentes.

En primer lugar, los economistas de la UNDAV señalan que la relación bilateral con EEUU estuvo históricamente condicionada por los vaivenes políticos. En especial, el péndulo se desplazó entre las administraciones locales que se sometieron a “las reglas del juego” de la gran potencia en contraste con aquellos gobiernos que opusieron resistencia. Negar la influencia de Estados Unidos como actor global que –directa o indirectamente- gravitante sobre las decisiones soberanas, sería desconocer el impacto sobre nuestro país de políticas como el Plan Brady, el consenso de Washington, el manejo del sistema general de preferencias sobre países en desarrollo, la discrecionalidad del manejo comercial, entre otras. En los últimos años, la relación bilateral transitó por los extremos históricos. De una determinación política al rechazo de toda concesión y una actitud reactiva a oficiar los medios necesarios para fortalecer vínculos económicos se pasó, sin escalas, a una relación de subordinación y acatamiento de diseño de políticas públicas a la medida de “la gran potencia”. Todas estas decisiones de posicionamiento en el mapa geopolítico influyen sobre la dinámica económica. Desde los desembolsos de inversiones extranjeras directas de las empresas, hasta los flujos comerciales. En todo contexto existe una fuerte afectación del volumen y el resultado económico respecto del grado de simpatía de las dos administraciones.

Para estudiar el plano comercial, los investigadores del observatorio de la UNDAV implementaron un análisis diferenciado en materia de importaciones respecto de las exportaciones. En relación a las primeras, según los investigadores de la Universidad de Avellaneda, “la avalancha de compras al exterior que se viene convalidando desde fines de 2005 no presenta mayores variantes en lo concerniente a la relación con la principal potencia mundial”. Así, las importas al exterior para el primer trimestre este año alcanzaron la suma de USD 5.468 millones de dólares, esto es, casi mil millones de dólares por encima de las ventas al exterior, que en igual período redundaron en U$S 4.527 millones. En lo que atañe a las compras al “gigante del norte”, uno de los sectores que más se ha visto perjudicado por la entrada de productos de origen estadounidense es la industria del juguete. En los primeros trimestres de los años 2016/2017 se importaron en promedio 19,2 millones de dólares, esto es, un 150% que los 7,7 millones de dólares importados durante el primer trimestre del 2015. Situación análoga se presenta en la industria del cuero y del calzado que ha experimentado una variación en la entrada de productos norteamericanos cercana al 70% en el mismo periodo. Los sectores del juguete y del calzado se encuentran entre los rubros que más se vieron afectados por la caída del consumo doméstico en los últimos meses. Según la CAME, las ventas minoristas de juguetes cayeron 6% en cantidades y las de calzados 6,6% (en febrero, interanualmente), siendo los dos rubros con mayores bajas, luego del rubro Joyerías y Relojerías (-7,1%). En este contexto, el aumento de las importaciones se presenta como doblemente nocivo al recaer sobre sectores complicados por la caída en el consumo interno.

Otro sector ampliamente golpeado fue el automotriz, ya que en lo que va del año 2017 se importaron desde EEUU más de U$S 15 millones, esto es, más del triple que bajo el esquema administrado del año 2015.

En cuanto a las ventas al exterior, los economistas de la UNDAV consignan que en el año 2015 cerraron en USD 3.217.057.908,59 tomando como medida el valor de FOB. En el año 2016 se percibe un cambio en la composición de las exportaciones al mismo tiempo que las mismas crecen a USD 4.327.822.494,94. Los productos de las industrias químicas o las industrias conexas que se agrupan en la Sección VI (Productos químicos inorgánicos; compuestos inorgánicos u orgánicos de los metales preciosos, de los elementos radiactivos, de metales de las tierras raras o de isótopos; Productos farmacéuticos; Productos diversos de las industrias químicas como el Biodiesel, etc.) pasan a tener una mayor participación en el total exportado (pasan del 4,89% en 2015 al 27,68% en 2016). En segundo lugar, los productos minerales de la sección V incrementan su participación de 10,74% en 2015 a 15,01% en 2016. Los productos derivados de las industrias alimentarias, bebidas, líquidos alcohólicos y vinagres, tabaco y sucedáneos del mismo, que se encuentran compilados en la Sección IV, pasan del 2,47% de intervención en 2015 al 13,34% en 2016. Por su parte los metales comunes y manufacturas de esos metales de la Sección XV que ocupaban el primer puesto el año anterior, pasan de 17,72% a 11,91%. El conjunto de las cuatro Secciones analizadas para 2016 explican el 67,93% de las exportaciones de dicho año, es decir que se concentró aún más el comercio en determinadas ramas.

Por la suma de los dos efectos (compras y ventas respecto de EEUU), el intercambio bilateral con Estados Unidos empeoró en más de un 85% respecto del déficit del año 2015. Esto, a pesar de la promesa del actual presidente de transformar al país en el supermercado del mundo, colocando en medida creciente los excedentes locales de mayor agregación de valor.

Con todo lo anterior, del estudio de los investigadores del Observatorio de Políticas Públicas de la UNDAV, se desprenden las siguientes conclusiones sobre la relación bilateral comercial con Estados Unidos en los últimos años.

.La tendencia de la relación de la relación de compras y ventas con EEUU fue hacia la reprimarización: creció la proporción de productos primarios vendidos y aumentó la de manufacturas industriales compradas. Esto se verifica, a nivel agregado, en exportaciones que totalizaron en este último mes de marzo U$S 294 millones, ante importaciones en el orden de los U$S 518, lo que implica un déficit de U$S 224 en un solo mes. Esto implica un deterioro acumulado del saldo comercial superior al 85% entre los últimos dos años.

.Por ejemplo, en el último año aumentaron las importaciones de los sectores donde se levantaron aranceles, como por ejemplo en computadoras, en un 12%.

.Por su parte, en automóviles, se verificó un incremento no sólo en cantidades, sino también en el precio medio de las unidades compradas. Con todo, las importaciones en valores aumentaron un 345%. Además, en rubros sensibles, se vieron alzas significativas en U$S, como las que se presentaron en las manufacturas del cuero (+68%) y de juguetes (+150%).

.Por el lado de las exportaciones, el desempeño de los dos últimos años tendió a la concentración y a la reprimarización. Por ejemplo, aumentaron las exportaciones de productos primarios en un 20% mientras que cayeron las manufacturas procesadas de origen agrario en un 5%.

.Con todo, las proyecciones para 2017 no son las mejores, debido a las complejidades en la colocación de limones y al reciente reclamo de dumping contra nuestro país en relación a las ventas de diésel.

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Advierten por riesgos de los créditos hipotecarios UVA por la alta inflación

Un informe de la UNDAV advierte sobre los riesgos de tomar los créditos hipotecarios en UVA en un escenario de alta inflación. Los préstamos en UVA, la relación entre la cuota y el salario podría deteriorarse más de 50% si se mantienen las condiciones económicas de 2016.

El acceso a la vivienda digna es una problemática intrínseca a los países en desarrollo. El caso argentino no queda al margen, ya que se estima un déficit habitacional de entre 3 y 4 millones de viviendas. El presidente Macri en las últimas semanas puso un sobredimensionado énfasis en la presentación de los créditos hipotecarios con cuotas mensuales variables, ajustables por UVA. Si bien los créditos indexables vienen a llenar un espacio vacío en el mercado, no dejan de estar viciados de contraindicaciones si no se los diseña de un modo apropiado. En contextos de alta y sostenida inflación, la cuota a pagar se puede volver muy onerosa para las familias, producto de sus correcciones mensuales automáticas, y a su vez desfasadas de los correspondientes aumentos paritarios. Más aún, en casos de pérdida de poder adquisitivo –como el experimentado en 2016- la separación entre las cuotas y el salario puede ser sustantiva, y el peso total de los pagos del crédito puede crecer peligrosamente, medido como porcentaje del ingreso familiar. El presente artículo se estructura a partir de un ejercicio numérico que realizaron los investigadores del Observatorio de Políticas Públicas de la Universidad Nacional de Avellaneda (UNDAV), en el cuál se establecen hipótesis sobre el desarrollo de la amortización de un préstamo en estas líneas de tasa variable. Del trabajo, se desprende un posible deterioro en la relación entre la cuota y el ingreso, en función a ciertos escenarios posibles. Además, el informe cuenta con un apartado dedicado a la comparación del actual Procrear con la iniciativa inicial del año 2013, para contrastar la lógica funcional de ambos programas.

Para empezar, el análisis cuantitativo, los economistas del Observatorio de UNDAV observaron el desempeño de estas líneas hipotecarias en su primer año de vigencia. Este año 2016 concurrió con un contexto de retracción global de la economía argentina, alta inflación y paritarias a la baja. Si bien el ajuste por CER que se aplica de forma diaria a las UVAs no ha reflejado correctamente la magnitud de la volatilidad de precios del año 2016, los salarios, en promedio, han presentado un ritmo de suba aún menor que este índice. La pérdida generalizada de poder adquisitivo que decantó en un desplome de los distintos indicadores de consumo, también impactó en la trayectoria de estas líneas hipotecarias. Es siguiente gráfico expuesto en el documento de los investigadores, muestra la trayectoria de la cuota mensual a pagar por el préstamo y el nivel de ingresos explicitado en el apartado anterior. Además, se estudia el peso real del préstamo, en función a la relación de ambas series.

   Salario, cuota y peso total de un préstamo a tasa variable – Año 2016

(salario y cuota en $, relación en %)

Fuente: Producción propia en función a Indec e información de mercado.

Así, los investigadores del Observatorio de Políticas Públicas afirmaron que “muchas familias se interesan por estas líneas de créditos a tasa variable desconociendo que los ajustes de la cuota a pagar son de carácter mensual”. Esta característica determina que la relación entre cuota e ingresos pactada en el momento inicial de la constitución del contrato pueda verse deteriorada casi inmediatamente, al pagar la primera cuota ya corregida por CER. Ocurre que la gran mayoría de los asalariados y las asalariadas en nuestro país perciben sueldos fijos, que se ajustan en negociaciones colectivas tan sólo una vez por año. Por tanto, en todos los doce meses que transcurren desde un ajuste salarial hasta el siguiente, las familias estarán pagando “cuotas a precio nuevo” con “salarios viejos”. En otras palabras, por el mero efecto temporal, se incrementa el costo del préstamo, ya que la corrección mensual pactada para la corrección de la cuota variable no coincide con las paritarias que recomponen poder adquisitivo a los sectores asalariados. Huelga decir que similar fenómeno se da para esquemas paritarios semestrales, cuatrimestrales o de otra periodicidad.

Para medir este efecto, según indica el informe de la UNDAV, “una forma de poner en números lo que se acaba de enunciar es suponer una determinada trayectoria para la evolución de estas variables”. Por ejemplo, los economistas estimaron un escenario de inflación declinante, y paritarias que la siguen en la misma proporción a partir de la siguiente dinámica:

1° año: 20% de inflación; 2° año al 5° año: 15% de inflación; 6° año al 10° año: 10% de inflación; 10° año al 20° año: 5% de inflación.

No obstante, aclaran que “los supuestos presentados son relativamente laxos. Al ser parámetros pre-fijados a los términos de proyectar un ejercicio de simulación, se pueden modificar arbitrariamente, obteniendo una diversidad de escenarios de acuerdo a diferentes expectativas sobre el comportamiento de la inflación en los próximos años”. El siguiente gráfico sintetiza el principal resultado que se desprende de su análisis:

Pago excedente acumulado por el factor temporal de los ajustes – Año 1 al 20

(en miles de pesos)

Fuente: Producción propia en función a Indec e información de mercado.

Por tanto, a lo largo de la vida del préstamo, se va acumulando pagos excedentes por la temporalidad de los ajustes. Esta es una forma de ilustrar cuantitativamente la separación entre la masa de cuotas que se debería pagar de acuerdo a las condiciones de poder adquisitivo inicialmente pautadas y las que finalmente se realizan producto de la temporalidad de la corrección por inflación de las variables nominales –cuota y salario. Nótese, al finalizar la vida total del préstamo, transcurridas las cuarenta cuotas, las familias habrán abonado en cuantioso excedente por sobre lo originariamente pautado. Por ejemplo, para trabajadores y trabajadoras sujetos a esquemas de ajuste paritario de índole trimestral, se acumula un excedente pagado de $34.000 pesos. Para el caso de ajustes semestrales, con el primero al mes seis de cerrado el contrato, el ticket extra total trepa a los $83.000 pesos. Por último, en las modalidades paritarias más extendidas, de un solo ajuste anual, la cuenta asciende a casi $184.000 pesos de excedente. A continuación, el informe de la UNDAV resume los montos expresados como porcentaje del total de cuotas pagadas, para dar una noción de magnitud del excedente total.

Con respecto a la dinámica de los créditos del programa Procrear, los economistas de la Universidad Nacional de Avellaneda consideraron que “su lógica de funcionamiento se modificó notoriamente a partir del cambio de Gobierno”. Desde lo político, el cambio en el sistema es notorio: se produjo una mutación en la lógica de acceso a la vivienda desde un sistema que buscaba incluir a los sectores de menores recursos, a otro puramente regido por las reglas del sector privado. El corrimiento del Estado como garante principal de la vivienda digna para los millones de argentinos que aún hoy están fuera de las posibilidades del mercado, sin dudas está lejos de ser un avance en materia de inclusión social. El siguiente cuadro, extraído del informe de la UNDAV, sintetiza los principales cambios entre los dos sistemas de créditos Procrear:

Con todo lo anterior, del estudio de los investigadores del Observatorio de Políticas Públicas de la UNDAV sobre los nuevos créditos hipotecarios, se desprenden las siguientes conclusiones sobre el proceso de endeudamiento que nuestro país ha experimentado desde el año pasado.

.En 2016, el peso medio de la cuota aumentó en un punto porcentual, como porcentaje del salario, en tan sólo un solo año. Esto es producto de un aumento de la cuota media de casi $2.500 a lo largo del año.

.Más aún, si se realiza un ejercicio de estimación de escenarios a futuro, en función a parámetros conservadores, se encuentran resultados preocupantes sobre la posible evolución del peso del pago de los préstamos.

.Por ejemplo, en un escenario medio proyectado, se prevé un peso excedente de entre 3% y 5% del total préstamo, producto de que el ajuste de las cuotas no se efectúa en el mismo momento que las paritarias salariales.

.Por último, si se replican las condiciones de inflación y salarios que se verificaron en el año 2016, el peso de la cuota mensual como porcentaje de los ingresos pasaría a ser cercana al 40%, esto es, 13 puntos porcentuales superior al peso inicial.

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Endeudamiento acelerado

Según un informe realizado por la Universidad Nacional de Avellaneda, las provincias argentinas aumentaron más de un 120% sus emisiones de deuda pública en el primer trimestre de 2017.

El proceso de desendeudamiento que experimentó nuestro país parece haberse revertido. En el último año, posteriormente a la regularización del flujo de pagos con los bonistas que habían litigado contra nuestro país tras el default de 2001, se retomó la senda del endeudamiento. En 2016, el proceso de “retorno a los mercados” implicó una toma de deuda acelerada para cubrir el programa de financiero, y “saltar la restricción externa” de divisas que atentaba contra la liquidez del país en divisas. En el corriente año, a pesar de la considerable relajación de la restricción externa, producto de la abundancia de dólares financieros, el proceso de endeudamiento viene mostrando un patrón similar al del año pasado. La presente infografía se estructura a partir de tres grandes tópicos característicos del proceso de endeudamiento actual. En primer lugar, se incursiona en la dinámica del último año y el primer trimestre del corriente 2017 desde una perspectiva consolidada, esto es, haciendo foco en las colocaciones de títulos públicos emanadas desde el gobierno nacional. En siguiente término, resaltamos la propagación del fenómeno acelerado de toma de deuda en las jurisdicciones provinciales y principales municipios. En el final, discurrimos acerca de la nueva ventanilla de financiamiento a plazo, dada por las empresas privadas. En todos los casos se estratifica el análisis en función a la moneda, plazo de desarrollo del flujo de devolución y tasa de interés aplicada. En resumen, del presente material se desprende que:

  • En números, el programa financiero de 2017 supera los U$S 40.000 millones de necesidades externas, de los cuales aproximadamente la mitad se corresponde a nueva deuda y la otra mitad a renovaciones de deuda vieja.
  • Cumpliendo las metas oficiales, se espera que la relación entre deuda externa y producto bruto interno supere holgadamente el 50% para fines de 2017.
  • Otra fuente relevante de endeudamiento está constituida por las Provincias y las empresas. Estos actores, con posibilidades reducidas hasta 2015. modificaron diametralmente su inserción financiera global en el último año.
  • Así, la deuda del sector privado aumentó más de un 160% entre 2015 y 2016, y se estima que este año crezca en la misma proporción. Por su parte, tomando las colocaciones nominadas en dólares, en el primer trimestre del corriente año las colocaciones del sector privado cuadruplicaron las de 2016.
  • Todo esto, en un contexto de alta volatilidad y cambios en las condiciones financieras globales, enciende una luz de alarma, por la velocidad del endeudamiento en un mundo que tiende a la protección y la regulación.
  • Descargar Infografía – Deuda Pública y Privada

    Fuente EPPA

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    Crisis en el sector cítrico

    Un informe elaborado por la UNDAV, revela que en el primer trimestre, la exportación de productos del sector cítrico disminuyó casi 25% respecto a los niveles de 2015.

    El sector cítrico (limones, pomelos, naranjas y mandarinas) es una actividad altamente productiva en nuestro país. Esta economía regional, emplea a más de 100.000 trabajadores (entre directos e indirectos) e involucra a un total de diez provincias argentinas. En los últimos años, el sector se mostraba golpeado por la caída en la rentabilidad de productores primarios y una tendencia a la concentración productiva. Si bien se prometieron soluciones rápidas para el sector, la importante devaluación de 2015 no hizo más que incrementar los márgenes entre productores primarios y exportadores, pero no solucionó el problema de fondo de la falta de competitividad por inflación de costos, deficientes condiciones de infraestructura y un esquema de competencia muy concentrado en los últimos eslabones de la cadena. En el marco de estas complejidades, la situación de la economía regional de frutas cítricas mostró un retroceso en todas sus dimensiones en 2016, que se profundizó en lo que va del corriente año. En este contexto, los investigadores del Observatorio de Políticas Públicas de la Universidad Nacional de Avellaneda realizaron un análisis exhaustivo sobre las características de esta economía regional, la descripción pormenorizada de la cadena de valor y el análisis de los principales números de la situación actual.

    Para empezar, siguiendo el informe de los economistas de la Universidad Nacional de Avellaneda (UNDAV), la producción interna del sector citrícola estuvo influenciada por la evolución de la economía nacional. En la cosecha 2016/2017, el cultivo de frutas cítricas ha disminuido en comparación a la cosecha 2015/2016 como consecuencia de la reducción de los mercados externos (exportaciones) e interno (a partir de la caída en el nivel de actividad doméstica). En este punto, las caídas de la producción local son fueron diferentes para los distintos tipos de cítricos. La producción de limones, por un lado, que tiene como destino principalmente a los mercados externos disminuyó ligeramente con respecto a la cosecha de año precedente (-2,1%). En cambio, la producción de mandarinas y naranjas, que tiene como principal destino el mercado doméstico, bajó respectivamente para cada cítrico 20% y 28,8%. La mala performance citrícola estuvo además influenciada por las inclemencias climáticas que se presentaron en las áreas productoras y que intensificaron los efectos de la depresión en la actividad económica local. Dentro de los destinos que explicaron la baja de la producción nacional de naranjas y mandarinas el consumo doméstico fue el factor que más influyó. En efecto, con respecto a la producción de naranjas se produjo una caída interanual de 150 mil toneladas, de las cuales 124 mil menos se destinaron al consumo en fresco local, 25 mil menos para su procesamiento y 5 mil menos para exportar. Por tanto, los integrantes del Observatorio de Políticas Públicas de la UNDAV destacaron que “la evolución de la cosecha cítricos, en la proyección para el consolidado de la temporada 2016/17, se estima que será exigua en términos históricos, con una caída promedio agregada cercana al 12% anual.

                              Fuente: USDA

    Por otro lado, en relación al consumo, los investigadores de la Universidad Nacional de Avellaneda marcaron que “se registraron caídas significativas, a pesar de que varias de estas frutas son sustitutas entre sí”. Para el año 2015, el consumo en toneladas para el total de la población de limones fue de 70.307 toneladas de fruta fresca, mientras que en el 2016 el consumo se ubicó en 62.500 toneladas aproximadamente, explicando una caída del 11% estimado en tan solo un año. Esta caída se puede explicar por dos factores. En primer lugar, un incremento de precios por kilo, que se reflejó en una disminución en las cantidades consumidas, y en segundo lugar, un cambio de hábito de consumo hacia otros productos que cumplen similar función, debido a un incremento en los precios (ejemplo concreto es el cambio de hábito de consumo de condimentar una ensalada con limón fresco a realizarlo con limón envasado o vinagres que suelen tener un precio por cantidad más bajo).

    Las naranjas siendo el cítrico más consumido y una de las frutas con mayor ponderación en la mesa de los argentinos, pasaron de consumirse 535.694 toneladas en 2015 a 510.000 toneladas en 2016 aproximadamente, lo que significó una reducción del 5%. Se puede inferir válidamente que el retroceso en el consumo de naranjas frescas se compensó con jugos concentrados o jugos en polvos como forma de sustituir dicho consumo. Las mandarinas por su parte, se consumían 248.384 toneladas anuales en el país en el 2015, y pasaron a consumirse 245.000 toneladas en 2016, explicando una caída del 1%. La baja en el consumo de naranjas pudo haber ocasionado un cambio de consumo hacia las mandarinas, lo que atenuó la caída en el consumo de las mismas. El siguiente gráfico, expuesto en la infografía publicada por el Observatorio UNDAV, ilustra lo comentado.

                Fuente: Datos Estimados en Base a Datos de la Subsecretaría de Mercados Agropecuarios, La                       Dirección Nacional de Estudios de Mercados, SENASA y FEDERCITRUS

    Por el lado del comercio, los economistas del Observatorio de Políticas Públicas señalaron que “la oportunidad que se había abierto con la posibilidad de la entrada de los limones argentinos al mercado estadounidense, fue puesta en suspenso en el mes de enero cuando la administración Trump decide suspender la importación de limones, por lo que la buena noticia no termina de producirse y queda en suspenso”. A pesar de este buen desempeño de las ventas al exterior hasta el año 2015 aparece un manto de duda cuando se observa que en el trimestre enero-marzo de 2017 la cantidad exportada de limones cayó un 24,6% acumulada, con respecto a igual período del año 2015, lo cual representa una merma del 35,6% en dólares. Si bien la comparación respecto de igual período de años pasados es homogénea, como en los primeros meses de cada año la exportación es menor en valores nominales por factores estacionales, restará observar cómo evolucionan las ventas en los próximos meses para proyectar si se mantendrá la tendencia alcista en las exportaciones de cítricos y en especial de limones o si los problemas volverán a aparecer.

                                 Fuente: elaboración propia en función a datos de Aduana

    En cuanto a los productos cítricos de mayor elaboración, tenemos al jugo de limón, como el principal producto de exportación, alcanzando casi los USD 200 millones de ventas externas en 2016. Sin embargo, con respecto a 2015, el crecimiento fue de tan sólo el 1%, cuando entre 2015 y 2014, este mismo crecimiento había sido del 52%, lo cual refleja lo errático que hasta el momento ha sido la política de apertura comercial que, si bien ha repercutido positivamente en el comercio exterior de algunas producciones primarias, no ha sido de la misma forma con los eslabones secundarios de las cadenas productivas asociados a estos sectores.

    Por el lado de la importación, notamos que la apertura importadora ha implicado que la compra de cítricos al exterior muestre un crecimiento exponencial en 2016 con respecto a 2015, cuando se importaron 3.167 toneladas. Más aún, Cuando se consolidan los dos últimos años, (más de un 680% en 2016 y un 4,1% en lo que va de 2017), el incremento acumulado de compras de productos primarios al exterior supera el 700%.

                                     Fuente: elaboración propia en función a datos de Aduana

    Con todo lo anterior, del estudio de los investigadores del Observatorio de Políticas Públicas de la UNDAV, se desprenden las siguientes conclusiones sintéticas sobre la crisis en el sector de frutas cítricas en nuestro país.

    .Las exportaciones, disminuyeron casi un 25% respecto del pico del año 2015, y después de un 2016 de desempeño magro.

    .Por el lado de las compras al exterior, se destaca un preocupante crecimiento superior al 700% acumulado en los últimos dos años.

    .La producción del sector no logra repuntar, y después de la caída del 10% en el año 2016, se proyecta una nueva merma, cercana al 2%, para el corriente 2017.

    .En cuanto a la actividad industrial y el empleo, el año pasado se verificó una retracción del orden del 20%.

    .En resumen, los márgenes del sector no mostraron mejoras, y el sector citrícola mantiene un diferencial (entre productor y precio de góndola) de aproximadamente el doble que el resto de los productos primarios.

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    Todas las proyecciones de Inflación estan por encima del objetivo del Gobierno

    Todas las proyecciones de inflación anual están por encima del objetivo del 17% anunciado por el gobierno de Macri,del relevamiento de los 17 principales institutos, centros y consultoras que miden evolución de precios, se desprende que en ningún caso la inflación anualizada –en función al acumulado del primer bimestre del año- se encuentra dentro del objetivo esperado por el BCRA.

    A fines del año pasado, la economía argentina empezó a experimentar un proceso de moderada desinflación. No obstante, según el informe del Observatorio de Políticas Públicas de la Universidad Nacional de Avellaneda (UNDAV), este fenómeno no fue producto de una trayectoria virtuosa de la economía, sino que se verificó principalmente por dos causas, a saber:

    El techo de inflación muy alta, con tasas de variación media de precios superiores al 40%. En un contexto donde no existen desbalances macroeconómicos severos, saltos cambiarios pronunciados, ni crisis externa, era difícil pensar que la inflación se podría sostener por mucho tiempo en esos niveles.

    El contexto de recesión generalizado. Ocurre que, en los contextos económicos pujantes, donde la demanda agregada presiona a la oferta, como producto de más argentinos y argentinas incorporados al ciclo productivo, los formadores de precios tienen algo más de margen para remarcar. Por el contrario, en una economía que languidece, típicamente se verifica una atenuación en los procesos inflacionarios, porque los empresarios ven decrecer sus cantidades demandas de bienes y servicios y tienen que competir por medio de baja de precios para sostener su estructura operativa.

    Según los economistas de la UNDAV, por tanto, el proceso de desinflación no fue acelerado y continuo, sino más bien tenue y con diferentes bemoles. No obstante, en los últimos meses del año pasado, distintos funcionarios del poder ejecutivo se encargaron de sobredimensionar la desaceleración en el ritmo de precios, por medio de ciertos abusos en algunos recursos técnicos. Por tanto, desde el plano retórico, buscaban enfatizar que las tasas de inflación “anualizadas” desde la segunda mitad de 2017 se encontraron dentro del rango deseado, acorde a la política de metas de inflación (i.e. tope del 25% para 2016 y tope del 17% para 2017). Así, por ejemplo, en el mes de diciembre pasado la inflación se posicionó en 1,2%. Por tanto, la retórica oficial argumentaba que la inflación “anualizada” de ese mes era del 15,4%, esto es, una proyección totalmente acorde a los objetivos trazados. Similar situación se verificó en enero, cuando el 1,3% de avance de precios implícita un 16,8% anualizado. En ese mes, en su Informe de Política Monetaria, el Banco Central llegó a argumentar sobre la inflación anualizada del último semestre de 2016 que:

    En el segundo semestre de 2016 la inflación mostró una marcada desaceleración, en línea con el sendero previsto por la autoridad monetaria. El Índice de Precios al Consumidor del Gran Buenos Aires (IPC-GBA) del INDEC promedió un aumento de 1,4% mensual en este período, ubicándose en términos anualizados por debajo de 19%, la menor suba semestral de los últimos seis años. Para el primer trimestre de 2017, la mediana de las expectativas de inflación de los analistas de mercado participantes del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) se ubicó en torno a 1,6% para el Nivel general y 1,5% para la inflación núcleo, por lo que implícitamente contemplarían actualizaciones de algunos ítems sujetos a regulación.

    No obstante, de cara a 2017 y con las mediciones que ya acumulan el avance de precios del primer bimestre, los economistas de la UNDAV consideran que la trayectoria de la inflación anualizada no parece corresponderse con los niveles esperados por los hacedores de política económica. A los fines de analizar el desempeño inflacionario en lo que va del año, el estudio del Observatorio de Políticas Públicas consolida una variedad de indicadores producidos por diferentes institutos provinciales, centros de estudio, institutos y universidades de renombrada trayectoria y continuidad en el tiempo. El objetivo del informe recientemente publicado, es generar un relevamiento amplio, apropiado a los fines de indagar en las diferentes proyecciones de avance de precios para lo que resta del año, en función a los diferentes criterios metodológicos. En los números, luego de que en el primer mes del año la inflación mensual llegara al 1,6% promedio, el mes de febrero se volvió a presentar un salto sustancial, producto de los nuevos incrementos tarifarios en los servicios públicos de modo que las tasas anualizadas de la inflación del primer bimestre del año se ubican más cerca del 30% que de los 17% fijados por el BCRA.

                                                                Inflación anual (primer bimestre, anualizada)

                                                                          (en % de variación anual)

    Fuente: producción propia en base a institutos provinciales, centros y consultoras

    Se destacan dentro de los diferentes índices presentados por el estudio de la UNDAV, los de la consultora Bein, de Elypsis y el IPC de Santa Fe, cuyas tasas anualizadas de la inflación bimestral superan en más de 10 puntos porcentuales a la banda superior del objetivo definido por el BCRA. En estos casos, las alzas se deben primordialmente a los nuevos esquemas tarifarios que se aplicaron para los servicios públicos. En el caso de la Provincia de Santa Fe por ejemplo los aumentos en los servicios públicos estuvieron congelados por un Amparo Judicial, implementándose finalmente los nuevos cuadros tarifarios a partir del 29 de enero del corriente año y aplicándose la totalidad del aumento a partir de febrero. Esto produjo que el rubro de Vivienda y Servicios del Índice de precios santafesino llegara al 6% en enero y se duplique (+12,4%) en febrero (variaciones intermensuales). Por su parte, las expectativas de inflación recogidas por el BCRA en su informe de Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) se mantienen pesimistas respeto del cumplimiento de la meta inflacionaria. Para el área metropolitana (CABA y GBA) la creencia de los distintos consultados acerca de la inflación anualizada a diciembre del corriente año llegan al 20,8%, casi 4 puntos porcentuales por encima del 17% prefijado.

    En el último apartado, el informe del Observatorio de Políticas Públicas de la Universidad Nacional de Avellaneda se encarga de examinar diferentes aspectos técnicos del actual índice de precios que publica el Indec. Como se sabe, este indicador partió de la base de validar la encuesta de gastos 2004 y 2005, realizando leves modificaciones y adaptaciones. Entre otros aspectos criticables, nos interesa centrar el análisis sobre ciertas distorsiones actuales del índice, producto de la notable alteración de precios relativos del último año. Es que, producto de los saltos tarifarios en una gran cantidad de bienes y servicios públicos, la canasta de las familias cambió su composición, y la relación entre el gasto en estos ítems y el resto de los productos también se vio modificada. La única respuesta de los técnicos que definieron el nuevo diseño del indicador oficial es que en todo índice de cantidades fijas las ponderaciones no son estrictamente inmutables, sino que se van adecuando de acuerdo a los ponderadores implícitos, que captan parte de las modificaciones de precios relativos. No obstante, no menos cierto es que en entornos de alteraciones muy pronunciadas, este efecto no responde con la velocidad suficiente como para garantizar que en los meses más cercanos a los saltos –por ejemplo, los fuertes incrementos tarifarios- el índice de inflación no subestime su efecto.

    Como puede observarse en el siguiente gráfico, los economistas de la UNDAV exhibieron diferentes servicios de consumo general, junto al gasto mensual estimado en el servicio, implícito al índice de precios del Indec. El mismo, se obtiene a partir de la estimación de un nivel de factura media del servicio y el cálculo del nivel de gasto acorde a la ponderación de cada rubro de la canasta de consumo.

                                                 Niveles de gastos que subyacen a las ponderaciones del IPC  

                                                                            (en $ corrientes)

                      Fuente: producción propia en base a metodología IPC-Indec e información de mercado

    Con todo lo anterior, del estudio de los investigadores del Observatorio de Políticas Públicas de la UNDAV, se desprenden las siguientes conclusiones sintéticas sobre los índices de precios al consumidor y la coyuntura actual en materia inflacionaria:

    El poder ejecutivo implementó desde finales de 2015 un sistema de metas de inflación, bajo la afirmación de que los desajustes de precios eran el principal problema macroeconómico.

    Para medir los resultados en el combate a la inflación, modificó la metodología anterior del índice de precios que publica el Indec. Uno de los principales cambios fue el ajuste de las ponderaciones (peso relativo) de consumo de bienes y servicios, de acuerdo a la canasta de la encuesta nacional de gastos del año 2004/2005.

    Dada la modificación en los hábitos de consumo y el importante cambio en precios y en cantidades a partir de los reajustes tarifarios desde 2016, las ponderaciones del índice IPC-Indec no parecen reflejar correctamente el consumo de los hogares.

    Así, por ejemplo, una familia promedio, que pague una tarifa de gas, luz o agua de $200, debería tener ingresos de casi $22.000, $57.150 o $62.500, respectivamente.

    Por su parte, un matrimonio que destine $6.000 totales al alquiler de un departamento, debería tener un ingreso de alrededor de $82.400, de acuerdo a la ponderación de 3,65% que da el índice de precios del Indec al alquiler de viviendas.

    Independientemente de los aspectos técnicos, en la práctica el proceso de desinflación del corriente año no se viene desarrollando a la velocidad que enuncia el poder ejecutivo.

    Del relevamiento de los 17 principales institutos, centros y consultoras que miden evolución de precios, se desprende que en ningún caso la inflación anualizada –en función al acumulado del primer bimestre del año- se encuentra dentro del objetivo esperado por el BCRA.

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