El 53% de los hogares declara no poder llegar a fin de mes y el 58% contrajo deudas

Estos datos surgen de una encuesta nacional realizada por la consultora Escenarios, que evidencia un clima de creciente angustia económica y desconfianza política en momentos en que el gobierno de Javier Milei se someterá a su primer gran prueba electoral.

A menos de una semana de las elecciones legislativas del 26 de octubre, la Argentina atraviesa un escenario socioeconómico crítico que golpea de lleno a los hogares. El 53% de las familias del país no llega a fin de mes y casi el 58% tuvo que endeudarse para sobrevivir. Estos datos surgen de una encuesta nacional realizada por la consultora Escenarios, que evidencia un clima de creciente angustia económica y desconfianza política en momentos en que el gobierno de Javier Milei se someterá a su primer gran prueba electoral.

El relevamiento, basado en 1404 casos consultados a principios de octubre, señala que más de la mitad de la población tiene ingresos insuficientes. Otro 30,3% apenas logra cubrir gastos básicos “con lo justo”, lo que evidencia una fuerte precarización del ingreso en todos los sectores sociales.

La crisis del bolsillo tiene consecuencias directas: el 46,26% de los hogares confesó haber tenido que recortar drásticamente su consumo en el último año, mientras que un 37,59% se ajustó “un poco”. Apenas un 16% sostiene que puede mantener su nivel de vida o ahorrar.

Pero el dato más alarmante es el endeudamiento creciente como estrategia de supervivencia. Un 57,94% de los encuestados reconoció haber contraído deudas, y el 41% admite que no puede pagarlas o tiene serias dificultades para hacerlo. El crédito informal y las tarjetas de consumo se han convertido en una trampa para millones de familias que ya no logran sostenerse con sus ingresos.

Pesimismo económico y desconfianza política

El panorama para 2025 tampoco despierta esperanzas: más del 55% de los argentinos cree que la situación económica empeorará el próximo año, un salto notable respecto del 31% que opinaba lo mismo en diciembre pasado, cuando Milei había asumido bajo un clima de expectativa de cambio.

A esta crisis económica se suma una crisis de confianza institucional. Casi 7 de cada 10 ciudadanos cree que el gobierno nacional está involucrado en actos de corrupción, percepción alimentada por recientes escándalos públicos como el presunto pago de coimas en la Agencia Nacional de Discapacidad.

La oposición tampoco escapa a esta mirada crítica: el 60% de los argentinos considera que la mayoría de sus dirigentes también son corruptos, mientras que el Congreso y la Justicia son vistos con un rechazo abrumador. El 54,9% dice no confiar nada en el Poder Ejecutivo, el 45,9% no confía en el Legislativo y el 65,8% expresa desconfianza absoluta hacia el Poder Judicial, la institución peor evaluada del país.

Democracia cuestionada y tentación autoritaria

Pese a que el 75% de los encuestados sigue prefiriendo la democracia por sobre cualquier otro sistema, apenas un 26,5% está satisfecho con su funcionamiento en la Argentina. La desilusión crece: más del 71% expresa distintos niveles de descontento y un inquietante 31,4% estaría dispuesto a aceptar un gobierno no democrático si garantizara orden económico y seguridad. Este porcentaje supera el 45% entre mayores de 75 años y sectores de bajos recursos.

Estado, ajuste y contradicciones sociales

Aunque el oficialismo conserva apoyo discursivo en torno a su crítica al Estado —el 49% cree que “el Estado es despilfarrador e ineficiente”—, la sociedad expresa límites claros al ajuste. El 53% defiende el gasto en planes sociales, más del 70% rechaza el recorte de la obra pública y el 67% se opone a privatizar empresas estatales.

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