La multinacional Lamb Weston anunció el cierre de su planta de papas fritas congeladas en Munro, en una medida que terminó con 100 despidos y generó incertidumbre en el sector industrial y entre los trabajadores, en un contexto de caída de la producción y falta de políticas para la industria alimentaria.
La compañía multinacional Lamb Weston / Meijer confirmó el cierre definitivo de su planta de producción de papas fritas congeladas ubicada en Munro, partido de Vicente López, lo que impactó directamente en la fuente laboral de 100 trabajadores, quienes quedaron sin empleo de manera abrupta tras la decisión empresarial.
Fuentes sindicales indicaron que la firma notificó formalmente a los empleados sobre el cierre y los despidos en el marco de una reestructuración que, según la empresa, responde a cambios en la demanda del mercado y a la necesidad de optimizar operaciones a nivel regional.
Los trabajadores afectados, muchos de los cuales formaban parte de la planta desde hace años, recibieron la comunicación con preocupación y malestar, y ya expresaron su rechazo frente a una decisión que se conoció sin mayores advertencias previas y que los deja en una situación de vulnerabilidad laboral.
La medida se conoció en un escenario de fuerte crisis industrial y caída de la producción, donde numerosas empresas vienen achicando operaciones, cerrando fábricas o trasladando líneas de producción al exterior, agravando las dificultades del sector manufacturero local.
Organizaciones gremiales y sectores de la industria alimentaria advirtieron que el cierre de la planta de Lamb Weston en Munro no es un hecho aislado, sino parte de una tendencia más amplia de pérdida de empleo industrial que requiere respuestas de políticas públicas para sostener el trabajo y la producción en el país.
Aunque la empresa argumentó que la decisión responde a “ajustes operativos”, los sindicatos señalaron que los trabajadores no tuvieron instancias reales de diálogo ni propuestas alternativas de reubicación laboral, lo que profundiza el impacto social de los despidos.
Con el cierre de la planta y los 100 despidos consumados, las voces de los trabajadores y sus representantes exigen medidas concretas para garantizar empleo, reactivar la producción y evitar que más fábricas cierren sus puertas en el corto plazo.