El expresidente rompió el silencio en una entrevista radial. Aunque reconoció haber mantenido una relación histórica compleja con la exmandataria, cuestionó la dureza del fallo judicial y la inhabilitación perpetua.
En una extensa entrevista brindada a El Destape Radio, el expresidente de la Nación, Eduardo Duhalde, repasó la coyuntura política actual, analizó el escenario institucional del país y dejó una fuerte definición respecto a la situación procesal de Cristina Fernández de Kirchner. Al ser consultado sobre el fallo que dictó la condena, detención e inhabilitación absoluta de la exvicepresidenta, el dirigente peronista fue categórico: “La condena a Cristina me parece exagerada”.
Si bien Duhalde aclaró inicialmente que no suele opinar de los fallos judiciales de manera técnica por no ser “un juez para entender un proceso”, no esquivó el bulto ante la repregunta sobre el trasfondo político del veredicto y la figura de la proscripción. “Me parece exagerado, pero me parece no como jurista, sino como un opinólogo de la realidad nada más. Una exageración”, remarcó, tomando distancia de los argumentos más duros de la justicia.
Una relación histórica con “carácter”
Durante el reportaje, el exgobernador bonaerense también se tomó unos minutos para desmenuzar el vínculo personal e histórico que lo une —y lo separa— de CFK. Lejos de ocultar las tensiones del pasado, Duhalde asumió la responsabilidad de los chispazos políticos entre ambos:
“Yo con Cristina he estado siempre mal, pero la culpa la tengo yo. La culpa es mía. He tomado unas decisiones absurdas y ella se enojó; y es una mujer que enojada tiene una enorme capacidad del decir”.
A modo de anécdota, el expresidente relató un cruce que mantuvo con ella tiempo atrás, donde le reclamó por qué le había pedido que no asistiera al funeral de Néstor Kirchner. “Le digo: ‘Cristina, pasaron 20 años. ¿Por qué razón cuando se murió Néstor vos me mandaste a decir con tu secretario que no vaya al velatorio?’ Se quedó callada”, rememoró.

Según el relato de Duhalde, ante el silencio de la exmandataria, él le retrucó: “‘Lo que pasa, Tina, es que vos tenés un carácter de mierda'”. La respuesta de Fernández de Kirchner, fiel a su estilo, fue inmediata: “¿Y por casa cómo andamos?”. “Es lo único que me dijo. Tiene una gran capacidad”, destacó entre risas, reconociendo el temperamento de la dirigenta. Sin embargo, al ser consultado sobre si le gustaría visitarla en su lugar de detención, el entrevistado declinó la idea argumentando que “no quiere molestar”.
Autocrítica general y el “desastre” de la política
Haciendo un balance más amplio que involucra a toda la dirigencia que gobernó en las últimas décadas, Duhalde evitó centrar los problemas del país únicamente en la figura de CFK y optó por una mirada colectiva de la crisis actual.
- Responsabilidad compartida: “Ninguno de los que hemos tenido cargos presidenciales o fuimos candidatos somos, por error u omisión, ajenos al desastre que es la Argentina. Tanto ella como yo”, afirmó.
- El libro de los errores: El exmandatario reveló que se encuentra escribiendo un manuscrito enfocado en sus propias falencias de gestión. “Tengo 71 errores graves, pocos, pero veniales más. Muchos errores graves”, confesó, mencionando entre ellos el hecho de no haber modificado el sistema electoral para evitar votar cada dos años.
Finalmente, respecto a la interna peronista y el armado electoral de cara al futuro, Duhalde se mostró al margen de las candidaturas individuales —descartando de plano postularse a sus 85 años— pero llamó a construir un espacio de “unidad nacional” que replique el espíritu de su gestión en 2002. Su objetivo actual, concluyó, es volver a confluir en un esquema que logre agrupar “el escudo justicialista y el escudo radical” para sacar al país de la crisis productiva.