El Presidente declaró bienes por $295 millones al cierre de 2025, frente a los $206 millones del año anterior. Su hermana Karina Milei tuvo un incremento patrimonial todavía mayor, del 221%. Los fuertes aumentos se producen mientras el Gobierno profundiza el ajuste y millones de hogares enfrentan pérdida de poder adquisitivo y mayor endeudamiento.
El patrimonio de Javier Milei aumentó un 43,3% durante su segundo año de gestión, de acuerdo con la declaración jurada presentada ante la Oficina Anticorrupción. El Presidente pasó de declarar bienes por $206 millones a $295 millones, en un contexto marcado por el ajuste económico, el recorte del gasto y las crecientes dificultades de las familias para llegar a fin de mes.
El dato adquiere particular relevancia por el contraste con la situación de buena parte de la sociedad. Mientras el Gobierno sostiene que el esfuerzo y el ajuste son necesarios para alcanzar el equilibrio de las cuentas públicas, los hogares enfrentan aumentos de servicios, pérdida de capacidad de consumo y un creciente recurso al crédito para afrontar gastos cotidianos.
La evolución patrimonial no fue exclusiva del jefe de Estado. Karina Milei, secretaria General de la Presidencia, declaró un incremento de su patrimonio del 221% durante 2025, muy por encima del registrado por su hermano. Su patrimonio alcanzó los $35,3 millones, unos $23,9 millones más que a comienzos del año.
El patrimonio de Javier Milei
Según la declaración presentada por el Presidente, Milei mantiene los mismos bienes que cuando asumió la Presidencia en diciembre de 2023 y el fuerte crecimiento de su patrimonio responde principalmente a la revaluación de algunos de sus activos.
La principal modificación aparece en su vivienda en la Ciudad de Buenos Aires. El inmueble pasó de estar valuado en $38,4 millones a $73,6 millones, un incremento del 91,5% en apenas un año.
También aumentaron significativamente sus fondos en moneda nacional. Entre efectivo y cajas de ahorro, Milei pasó de declarar $20,9 millones a $39,4 millones.
En dólares, en cambio, la variación fue mínima. El mandatario declaró una caja de ahorro con US$65.542 en 2024, que pasó a US$65.562 un año después: apenas US$20 más. Además, informó otros US$20.000 en efectivo.
Durante 2025, Milei declaró ingresos por $81,8 millones y gastos por $66,3 millones. También informó una deuda de $586.357 con el Banco Supervielle.
A esto se suman $16,9 millones en créditos fiscales correspondientes a retenciones del Impuesto a las Ganancias y otros $5,2 millones en bienes del hogar.
Karina Milei, con un salto patrimonial mucho mayor
La evolución de la declaración jurada de Karina Milei resulta todavía más llamativa. Su patrimonio creció 221% durante 2025, impulsado fundamentalmente por la fuerte revaluación de sus bienes.
Entre ellos se encuentra un departamento de 150 metros cuadrados con cochera en Vicente López, que posee desde 2011. El inmueble, que originalmente había sido declarado por $3,99 millones, pasó a estar valuado en $28,16 millones.
Al cierre de 2025, la secretaria General de la Presidencia declaró un patrimonio total de $35,31 millones, mantuvo seis cajas de ahorro activas y sumó una cuenta de pago en una billetera virtual con $3,85 millones.
El contraste con el ajuste sobre los hogares
Los números de las declaraciones juradas aparecen en un escenario económico particularmente sensible. Mientras el Gobierno exige a la sociedad atravesar un fuerte ajuste para sostener el equilibrio fiscal, los patrimonios declarados por el Presidente y su hermana registraron importantes incrementos.
El contraste se vuelve todavía más fuerte frente a un fenómeno que atraviesa a millones de familias: la necesidad de recurrir a tarjetas de crédito, préstamos y otras formas de financiamiento para cubrir gastos corrientes.
Así, en el segundo año de la gestión libertaria, las declaraciones patrimoniales de Javier y Karina Milei muestran aumentos significativos, al mismo tiempo que el costo del ajuste continúa recayendo sobre los hogares. La brecha entre quienes pueden preservar o incrementar su patrimonio y quienes deben endeudarse para sostener su consumo vuelve a quedar expuesta.