Acorralado por la oposición en el Congreso, ante la consulta sobre los envíos del oro al exterior, Santiago Bausili, presidente del Banco Central, respondió que no había nada de lo que preocuparse porque fueron revisados por auditorías internas, externas y por la propia Auditoría General de la Nación: “2023, 2024 y 2025 (…) están y no tienen comentarios”, aseguró.
Sin embargo, la propia Auditoría General de la Nación (AGN) no solo no pudo auditar la transferencia de los lingotes de oro, sino que recibió una respuesta, como mínimo, llamativa: “Los contratos de colocación de lingotes de oro con el BIS y/o cualquier otro depositario del exterior … no existen a la fecha ni los había al 31/12/2024”.
Cuando, por primera vez, la AGN solicitó información y documentación para llevar a cabo la auditoría, ya habían tomado nota de cuatro transferencias (18/06/24, 02/07/24, 31/07/24 y 13/08/24). Según consta en la documentación oficial, en cada una de ellas, se enviaron 250 lingotes. ¿Dónde está el oro del Banco Central? ¿En Suiza o en Inglaterra?
En ese momento, el Central no se negó explícitamente, sino que entorpeció cualquier posibilidad de que se llevase a cabo. Por un lado, la entidad no entregó al equipo de auditores de la AGN el material necesario para avanzar con los trabajos de auditoría (actas, dictámenes y otras actuaciones). Por el otro, según pudo reconstruir este medio a partir del relato de fuentes calificadas, el Banco Central se escudó detrás del argumento de la confidencialidad para no permitir el acceso a la información a pesar de que hay ejemplos que demuestran que la AGN “está acostumbrada a trabajar con documentación confidencial y sensible como en el caso de las vacunas por el COVID”.