Como sucedió con cada Intendente que estuvo de excursión por el Frente Renovador un tiempo y decidió cruzar el charco para reincorporarse al Frente para la Victoria, deberá sortear la prueba de las PASO como castigo por el desaire.
El intendente de Pilar, Huberto Zúccaro, no será la excepción a la regla y deberá seguir el mismo camino que el sciolismo le planteó a Raúl Othacehé, Darío Giustozzi, Gabriel Katopodis y el resto de los retornados.
Como al momento del reingreso de Zúccaro Daniel Scioli ya tenía a su contendiente en el distrito, el alcalde deberá primero enfrentar al hombre naranja en las PASO para luego ser el portador del sello en octubre.
En el caso de Zúccaro el escollo se llama José Molina, que ya presentó su lista, por lo que ambos se verán las caras el 9 de agosto. Son las únicas dos nóminas oficialistas en Pilar y se espera que se oficialicen mañana.
Para esta nueva aventura electoral, Zúccaro eligió estar acompañado como candidato a primer concejal por su actual jefe de gabinete, Federico de Achával.