Menos turistas y menos consumo. Los alquileres de departamentos y casas bajaron entre un 15 y un 20%. Para los taxistas, los primeros quince días "fueron malísimos". Los comerciantes advierte que se consume poco y los hoteleros grafican con desesperación: "Esto es un desierto".
Los destinos turísticos del mercado interno atraviesan la peor temporada de los últimos años. Un verano negro con una ocupación hotelera en ciudades tradicionales de la costa que se encuentra al 50/60 por ciento. El consumo en los balnearios es muy austero, con familias que no salen a comer afuera ni compran regalos.
Pese al optimismo de las autoridades y que replican sistemáticamente en sus medios oficiales, los números reflejaron que la temporada no arrancó con fuerza. Es que el año pasado durante la primera quincena llegaron a Mar del Plata casi un 8% menos de visitantes que en el 2015 cuando lo había hecho 732 mil. Este verano, las cifras fueron apenas superiores.
Los alquileres de departamentos y casas fueron los que más sintieron el flojo arranque del verano. En el sector estiman que la baja fue de entre un 15% y un 20% en comparación con el mismo periodo del año pasado. “Nos encontramos con características muy especiales, lo que hace difícil la realización de locaciones. Han sido periodos de vacaciones cortos de 3 a 5 días cuando antes normalmente eran de 7 a 15”, explicó el presidente del Colegio de Martilleros, Miguel Angel Donzini.
Y, enseguida, agregó: “Hay mucha presencia de gente durante el fin de semana pero después durante la semana es normal. Hubo menos alquileres que en la primera quincena del año pasado”. A estos turistas que apenas pueden tomarse 2 o 3 días de vacaciones, los medios cercanos al gobierno buscan catalogarlos como "moda" y los denominan microveraniantes.
Desde el sector de gastronómicos y hoteleros afirman que el balance es "muy triste". "Esto es un desierto y va más allá del clima o de los precios", dijo al portal marplatense 0223 Mercedes Morro, secretaria general de la Unión de Trabajadores del Turismo, Hoteleros y Gastronómicos (Uthgra).
"Me gustaría estar equivocada, que Mar del Plata rebalse de gente", sostuvo Morro y añadió: "Debemos tomar en serio el organizar una temporada e imitar a países vecinos que plantean ofertas de financiación para que una familia tenga más posibilidades de viajar".
Además de la poca cantidad de turistas que han llegado a la ciudad en este comienzo de temporada, otro de los problemas que plantea la referente es la falta de consumo. "Una familia de cuatro personas va a comer a un restaurante y pide dos platos, comparten gaseosa y no comen postre", ejemplificó.
“El consumo en la costa argentina se hace a cuenta gotas. La gente no sale a comer y mucho menos gasta en regalos. Capaz se fija un poco más en la calidad del hospedaje. Pero los turistas se están arreglando con lo que pueden. Tratan de pasar el mediodía con comidas rápidas en la playa para gastar menos. Son conductas típicas de familias que están en plan de ahorrar o mejor dicho llegar a fin de mes sin la soga al cuello”, dijo a Página 12 Vicente Lourenzo, de CAME, entidad que agrupa a medianos comerciantes. Al poco consumo, se le suma la baja llegada de turistas.
Para los taxistas, no hay eufemismos para calificar la primera quincena de enero. “Fue malísima”, dijo el secretario general del Sindicato de Unico de Peones de Taxi (Supetax). Y agregó: “En la quincena trabajamos como si fuera un fin de semana largo de invierno. Para nosotros la temporada hasta el momento no está existiendo. Es un desastre total. Levantó un poco sólo los fines de semana pero hay poco movimiento”.