El policía acusado del robo a Michetti pidió que la causa pase al fuero federal

El planteo lo está estudio el tribunal oral número 29, que deberá pronunciarse en los próximos días. El fallo tiene dos instancias de apelación: la Cámara de Casación porteña y, eventualmente, la Corte Suprema.

El ex custodio de la vicepresidenta Gabriela Michetti acusado de haberle robado dinero la noche en que Cambiemos ganó el balotaje en 2015 pidió que el juicio oral se realice ante un tribunal federal. El policía metropolitano David Juan Pablo Cruzado formuló el pedido ante el tribunal oral ordinario número 29 de la Capital Federal, que es hasta ahora el designado para juzgarlo.

Cruzado está acusado de "hurto agravado por su condición de integrante de una fuerza de seguridad", un delito que contempla penas de hasta nueve años de prisión. El proceso está en la "instrucción complementaria", el paso previo al debate oral y público, pero Cruzado sostiene que debe intervenir la justicia federal y no la ordinaria.

Para ello, recordó que la Corte Suprema, cuando decidió que el fuero federal investigara la muerte de Alberto Nisman, sostuvo que no es posible descartar a priori que el ex titular de la UFI Amia haya sido víctima de un delito cometido por su función de fiscal.

Siguiendo ese mismo criterio, y más allá de sostener que es inocente, Cruzado pidió que la causa pase a la Justicia Federal, ante la posibilidad de que el hurto haya tenido que ver con la función de Michetti, quien por entonces era senadora y se convertía en vicepresidente electa. El planteo está a estudio del tribunal oral número 29, que deberá pronunciarse en los próximos días.

El fallo tiene dos instancias de apelación: la Cámara de Casación porteña y, eventualmente, la Corte Suprema. La vicepresidenta, según consta en el expediente judicial, es investigada por lo que se denomina en la jerga como "smurf laundry", es decir, lavado pitufo (por la serie de dibujos animados de fines de la década del 80).

La operatoria, según explicaron, consta de hacer pequeñas donaciones por montos fácilmente olvidables, en éste caso de entre $1.000 y $5.000, y dejar una contabilidad "fácil de manipular" y con escasos registros para poder contrastar si efectivamente se hicieron. "Como son sumas chicas, las personas que las hicieron prácticamente no se acuerda en el tiempo, y ahí está la cuestión", expresó una fuente con acceso al expediente.

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