El Indec confirmó lo que se prevía: los salarios están perdiendo poder adquisitivo contra la creciente inflación, en torno al 30% en 2018. Según el instituto de estadísticas, en lo que va del año los ingresos de los trabajadores retrocedieron 3,6%.
La clave estuvo en el sector informal que perdió 6,7%, con una caída superior al 1% mensual. Es el retroceso más importante desde 2016.
Además, se espera que la situación empeore en los meses de junio y julio, con una inflación mensual que estará en torno al 3% de promedio. Se esperan aumentos en luz, gas, agua y transporte. Todos golpes al bolsillo de los trabajadores.