La ex gobernadora María Eugenia Vidal volvió a la provincia de Buenos Aires después de la derrota por paliza en 2019. Lo hizo en un acto en La Matanza. Sin embargo, no le fue nada bien.
Los intedentes del PRO y la UCR bonaerenses vaciaron la movida de Vidal y nadie asistió al encuentro que reunió un puñado de militantes. Solo asistieron dirigentes de segundo nivel como Héctor "Toty" Flores, Alejandro Finocchiaro, Alex Campbell y Cristian Ritondo.
Los jefes comunales rojos y amarillos están enojados con Vidal porque en su cruzada contra las "barones del conurbano" prohibió las reelecciones indefinidas, lo que en los hechos perjudicó al macrismo.
Contra todo discurso anti "barones", Vidal permitió en la reglamentación de la ley que establece dos mandatos consecutivos como máximo que no se cuente como período si el intendente se ausenta por dos años. En los hechos, eso fue utilizado por los alcaldes peronistas, que pasaron a la gestión provincial o nacional. De esa manera, podrán presentarse en 2023.
Sin embargo, los jefes comunales opositores quedaron desprotegidos, porque no tienen dónde ir. Así las cosas, muchos de ellos no podrán presentarse dentro de dos años. De allí el enojo con Vidal, que quedó expuesto en su escuálido retorno al Gran Buenos Aires.