La tasa de desocupación se redujo al 8,2% de la población económicamente activa (PEA) en el período julio-septiembre y de esa manera se registró una contracción de -1,4 puntos porcentuales en relación al segundo trimestre del año, cuando había marcado una tasa del 9,6%. Además, creció la tasa de actividad, que ya esté en niveles pre-pandemia.
De esta manera, según lo informado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) se registró la quinta baja trimestral consecutiva desde el pico alcanzado de 13,1% alcanzado en el segundo trimestre de 2020, en plena crisis de coronavirus.
De esta manera, en el país hay 1,1 millón de desempleados. Además, la tasa de subocupación llegó al 12%. De esta manera, hay más de dos millones de personas con problemas grave de empleo.
Según lo registrado por el Indec, Argentina tiene 12 millones de ocupados, de los cuales 3,5 millones se desempeñan por cuenta propia. De los 8 millones restantes, que se encuentran en relación de dependencia, el 67% tiene un empleo formal. Así las cosas, casi tres millones están en la irregularidad laboral.
Al interior del universo de los desempleados, se puede observar una desigualda intra-género: entre las mujeres la desocupación llega al 9% (varones: 7,7%). Entre las mujeres que tienen entre 14 y 29 años, la falta de empleo llega al 18%. Como sea, todos esos indicadores mejoraron en relación al trimestre anterior.
Entre los grandes centros urbanos, el que presenta los peores niveles de empleo es Gran Córdoba, con el 11,4%. Lo siguen Mar del Plata, con el 10%, y el Gran Buenos Aires con 9,5%.