El fuerte ajuste que sufrieron los bolsillos de trabajadores y jubilados por inflación y eliminación de descuentos en el sector explica la situación crítica que exhiben las ventas internas.
El precio de los medicamentos sigue subiendo por encima de la inflación, lo que profundiza la caída en las ventas y pone en jaque al sector farmacéutico. Según el último informe de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), las ventas de medicamentos cayeron un 17,4% en términos reales en los primeros ocho meses del año, en comparación con el mismo periodo de 2023. Esta situación se agrava por el deterioro del poder adquisitivo de salarios y jubilaciones, así como la eliminación de descuentos para los afiliados del PAMI.
En julio, los precios de los medicamentos registraron un aumento del 4,8%, superando en 0,8 puntos la inflación mensual, y acumulan un alza del 67,5% en lo que va del año.
Esta disparada de precios está golpeando especialmente a los jubilados, quienes enfrentan no solo la creciente inflación sino también la falta de un aumento acorde en sus ingresos. La eliminación de los descuentos del PAMI ha exacerbado aún más la situación, haciendo que el acceso a medicamentos esenciales sea cada vez más difícil para este sector vulnerable. El impacto es evidente en la caída de las ventas, que no solo afecta a los consumidores, sino también a la producción local, ya que los laboratorios se ven forzados a volcarse al mercado externo, en detrimento del interno.
La situación también refleja el derrumbe del sector fabril, afectado por la desregulación de tarifas, el atraso cambiario y la apertura descontrolada de las importaciones, lo que ha multiplicado los costos de producción. Frente a este escenario, el futuro del acceso a los medicamentos sigue siendo incierto, especialmente para los jubilados, quienes se ven cada vez más alejados de la posibilidad de cubrir sus necesidades básicas de salud.