El Ejecutivo nacional acusó a las universidades de inflar el número de estudiantes para recibir más fondos, en medio del conflicto salarial y la movilización programada para esta semana.
El secretario de Educación, Carlos Torrendell, lanzó duras críticas hacia las universidades, afirmando que “inventan alumnos” para recibir fondos, en medio de la disputa salarial con el sector educativo superior y la movilización prevista para este miércoles. Además, se anticipa el veto presidencial de Javier Milei a la ley de Financiamiento Universitario sancionada por el Congreso.
En declaraciones radiales este domingo, Torrendell señaló que “sobre el 38% de los alumnos no hay constancia de su inscripción en materias. Las universidades no informan sobre ello, y los fondos se distribuyen de acuerdo a esos datos imprecisos”. Enfatizó la necesidad de invertir adecuadamente en educación, dado el contexto de escasez de recursos y el hecho de que el 60% de los niños viven en situación de pobreza.
Torrendell también criticó la opacidad en la gestión de las casas de estudio, afirmando: “Hacemos investigaciones y carreras de primera, pero resulta que no podemos contar con precisión a los alumnos que tenemos”. Además, ironizó sobre la tradición de “inventar alumnos” en el sistema educativo argentino, que según él, lleva más de 200 años y se relaciona con la proliferación de cargos docentes en todos los niveles, incluyendo las universidades.
La tensión entre el Gobierno y las universidades aumentó después de que los gremios docentes y no docentes rechazaran el ofrecimiento de un aumento salarial del 5,8% para octubre, propuesto por el Ministerio de Capital Humano. Desde la cartera liderada por Sandra Pettovello, señalaron que esta negativa frustra un “avance salarial histórico” y deja en claro los “verdaderos intereses” de quienes se oponen a mejorar los ingresos del sector.
En respuesta, la Asociación Gremial Docente de la UBA expresó su descontento, afirmando que el Gobierno pretende que “levantemos nuestro reclamo por menos de una décima parte de lo que hemos perdido por la inflación desde diciembre de 2024”.
Torrendell admitió la necesidad de mejorar los salarios, pero insistió en que los aumentos se implementarán progresivamente, respetando el objetivo de déficit cero. También aclaró que no hay reclamos por parte de las universidades respecto a los gastos de funcionamiento.
A medida que se aproxima la marcha del miércoles, el secretario calificó la protesta como una “marcha política” y reiteró su compromiso con lo que llamó “la revolución de la honestidad”, enfocada en combatir la corrupción y gestionar mejor los recursos públicos.
El conflicto entre el Gobierno y las universidades promete continuar escalando en los próximos días, mientras crece la incertidumbre sobre el impacto del veto a la ley de Financiamiento Universitario.