La Cancillería recibió anoche el pedido de la Policía Federal de Brasil para extraditar a los manifestantes que participaron del asalto a la Plaza de los Tres Poderes de Brasilia en 2023 y que luego se refugiaron en Argentina.
La decisión de la justicia brasileña golpea al gobierno del presidente Javier Milei, quien es muy amigo del expresidente Jair Bolsonaro. El presidente del Supremo Tribunal Federal de Brasil, Alexandre de Moraes, había recibido la solicitud por parte de la Policía brasileña para extraditar a 63 personas que participaron del asalto: la mayoría de ellas estaría en Argentina, según confirmó la agencia AP. En junio, un operativo policial en Brasil había capturado a varias personas acusadas de participar en las manifestaciones, pero al menos 200 se escaparon a otros países —como Argentina, Uruguay y Paraguay— o se negaron a acatar medidas judiciales.
Por ahora, el gobierno decidió no compartir su posición sobre el tema. El vocero presidencial, Manuel Adorni, que suele hablar de cualquier tema, prefirió el silencio. “No tengo una respuesta concreta para dar porque es muy reciente”, concluyó.