En medio de las consecuencias del colapso del sistema eléctrico y el paso de un huracán por el oriente del país, desde Miami no se detienen las agresiones y la campaña mediática contra La Habana, la cual busca tergiversar la realidad cubana, con el fin de generar desconfianza y malestar.
En los últimos meses, una serie de campañas mediáticas fueron desplegadas con el claro objetivo de confundir a la opinión pública internacional sobre la situación en Cuba. Estas mentiras buscan desacreditar los esfuerzos de la mayor de las Antillas por avanzar, a pesar del asfixiante bloqueo económico que enfrenta. Las falsas informaciones provienen de sectores anticubanos, que residen, principalmente, en el sur de la Florida.
El falso crédito de México a Cuba
Uno de los cuentos más recientes asegura que México le habría otorgado un crédito de 20 mil millones de dólares a Cuba. Esta afirmación es completamente falsa. La desinformación pretende generar tensión en las relaciones bilaterales entre ambos países y presionar al gobierno de Morena, liderado por Claudia Sheinbaum . No existen registros ni aprobaciones por parte del Congreso mexicano que respalden este crédito, lo que deja en evidencia la falsedad de esta información.
“Millones en hoteles y no en termoeléctricas”
Otra de las afirmaciones manipuladas por la derecha cubana es difundir que La Habana destinó millones de dólares a la construcción de hoteles, descuidando la infraestructura energética del país. Lo que estos informes no mencionan es que el turismo es uno de los principales motores de la economía cubana, generador de divisas que sostienen otros sectores críticos. Las inversiones hoteleras son esenciales para mantener una industria turística activa, especialmente en un contexto de bloqueo económico.
Además, muchos de los hoteles en construcción son proyectos financiados en colaboración con empresas extranjeras, por lo que no suponen una carga directa para el presupuesto estatal. Paralelamente, Cuba ha asegurado la inversión en su sector energético con apoyo de créditos rusos, desmintiendo la idea de que estos fondos hayan sido malgastados.
El supuesto “abandono” de China a Cuba
En otro intento por sembrar confusión, ciertos medios han promovido la idea de que el gigante asiático rompió sus relaciones con Cuba. Esta afirmación es falsa. La colaboración entre ambos países sigue fuerte y en normalidad, como lo demuestra la participación de una delegación cubana en la reciente cumbre de los BRICS, celebrada en Kazan. Los lazos comerciales y de cooperación con China permanecen sólidos, desmintiendo cualquier rumor de ruptura.
Muertes en hospitales por apagones masivos: una cruel mentira
Una de las afirmaciones más graves es que durante los apagones recientes en Cuba fallecieron pacientes en hospitales debido a la falta de electricidad. Sin embargo, las autoridades cubanas han desmentido estas acusaciones, destacando que los hospitales cuentan con planes de contingencia que garantizan la continuidad de los servicios de salud en situaciones críticas.
Por ejemplo, la directora del habanero Hospital Salvador Allende, Mylene Vázquez Martínez, en recientes declaraciones a distintos medios de comunicación , declaró que ese nosocomio hospital funciona de manera ininterrumpida, sin que se produjera ninguna interrupción en los servicios críticos. Los grupos electrógenos han operado correctamente y el suministro de combustible estuvo garantizado en todo momento.
Los supuestos créditos rusos malgastados
Finalmente, otra mentira recurrente es que los créditos otorgados por Rusia para modernizar las termoeléctricas cubanas fueron mal utilizados. Esta afirmación carece de sustento, ya que los recursos se destinaron de manera efectiva a la renovación de infraestructuras energéticas clave para la mayor de las Antillas.
A pesar de los retos económicos, las autoridades del gobierno cubano gestionan estos fondos con responsabilidad, en un esfuerzo por mejorar su capacidad energética y reducir las interrupciones del servicio.
La realidad cubana, marcada por el impacto del bloqueo económico, se erige como un testimonio de resistencia y compromiso ante la adversidad. En un momento en que la desinformación intenta distorsionar la percepción del país, la búsqueda de una información objetiva y precisa se torna esencial para desmantelar las narrativas engañosas y entender la complejidad de la situación que allí existen.