La asamblea Interfacultades celebrada en Plaza de Mayo resolvió convocar a una tercera Marcha Federal Universitaria para el 12 de noviembre.
Centros de estudiantes y agrupaciones de la Universidad de Buenos Aires (UBA), la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) y la Universidad Nacional de las Artes (UNA) realizaron una Asamblea Interfacultades en Plaza de Mayo, en la que decidieron intensificar las medidas de fuerza ante el aumento de la conflictividad con el gobierno. Como parte de estas resoluciones, convocaron a una tercera Marcha Federal Universitaria para el 12 de noviembre.
La Asamblea, realizada este sábado en Plaza de Mayo, reunió a representantes de estas universidades para analizar acciones frente a la crisis generada por el veto del presidente Javier Milei a la Ley de Financiamiento Universitario, así como ante su insistencia en implementar auditorías de la Sindicatura General de la Nación (SIGEN) en las universidades. Las decisiones tomadas reflejan el descontento creciente en el ámbito académico y denuncian un ambiente de persecución ideológica por parte del gobierno.
El secretario general del Centro de Estudiantes de la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA (CeFyL), Luca Bonfante, informó en su cuenta de X (ex Twitter) que la Asamblea aprobó organizar un corte en las universidades del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) el viernes 1° de noviembre en el Obelisco, seguido de una movilización a Plaza de Mayo y una marcha a la sede de la Confederación General del Trabajo (CGT), donde exigirán la convocatoria a un paro nacional el mismo día de la Marcha Federal Universitaria.
En cuanto a la organización de la Marcha Federal, la Asamblea acordó reunirse el martes 5 de noviembre a las 17 en la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA para coordinar la participación de centros de estudiantes y gremios docentes y no docentes de todo el país.
Además, como parte del plan de lucha, se acordó llevar a cabo tomas y permanencias en las facultades de distintas universidades entre el 28 y el 30 de octubre, junto con clases públicas en las instituciones superiores del AMBA hasta el final del cuatrimestre, en un esfuerzo por visibilizar el deterioro en el financiamiento de la educación y rechazar la interferencia ideológica del gobierno en las universidades.