Desde que asumió Jorge Macri, ya son varias las veces que delincuentes se escapan del sistema carcelario porteño.
La Ciudad de Buenos Aires vuelve a estar en el centro de la polémica por una nueva fuga masiva de presos. Este lunes por la noche, 17 detenidos escaparon de la Alcaldía N°9, ubicada en la calle Gana al 400, en el barrio de Liniers.
Según las primeras informaciones difundidas por la Agencia Noticias Argentinas, los reclusos habrían utilizado un boquete para concretar la evasión. Entre los fugados, la mitad tiene domicilio en la provincia de Buenos Aires, mientras que cinco cumplían condena en dependencias de la Capital Federal.
La Policía de la Ciudad activó un operativo cerrojo con brigadas de investigación, pero hasta el momento no se reportaron recapturas. Este incidente eleva la preocupación entre los vecinos de Liniers y pone nuevamente en debate la seguridad en los centros de detención.
Un antecedente reciente
El 8 de abril pasado, otro episodio de similares características tuvo lugar en la Comisaría Comunal 6, en avenida Avellaneda al 1500, en el barrio porteño de Caballito. Cuatro detenidos escaparon tras romper una ventana, saltar al playón y alcanzar la calle.
De ellos, dos fueron recapturados en la calle Bogotá, luego de un enfrentamiento que dejó a cuatro policías heridos con politraumatismos. Los otros dos, identificados como Jonathan Coma (32) y Nelson Nicolás Riquelme Pichun (29), lograron huir a bordo de una camioneta Ecosport roja estacionada en las inmediaciones.
Estos eventos, sumados a una fuga en San Telmo a principios de mes donde nueve detenidos se escaparon, reflejan un preocupante patrón de vulnerabilidades en las dependencias policiales de la Ciudad.
La acumulación de estos incidentes genera alarma entre los porteños, mientras continúan los operativos para localizar a los evadidos.