El presidente Javier Milei y la vice Victoria Villarruel se enfrentan por los sueldos, alimentando las dudas sobre la estabilidad institucional.
La relación entre el presidente Javier Milei y la vicepresidenta Victoria Villarruel atraviesa su peor momento, y esta vez, el detonante fue el tema de los sueldos. Villarruel criticó abiertamente las políticas salariales del gobierno que integra, mientras Milei respondió acusándola de pertenecer a una “casta desconectada de la realidad”. El enfrentamiento evidencia el fuerte deterioro en su vínculo, generando incertidumbre sobre la estabilidad institucional.
Villarruel, en un intento de posicionarse como voz crítica dentro del gobierno, arremetió contra el congelamiento de su sueldo y el de los senadores, a quienes señaló por recibir ingresos brutos de hasta $9,5 millones. En sus declaraciones, la vicepresidenta denunció que su salario de $3,7 millones es insuficiente para hacer frente al aumento de la inflación, las prepagas y los impuestos.
“Mi sueldo está congelado hace un año. En breve, me pagan dos chirolas, y soy vice”, lanzó en redes sociales, donde también expresó que los legisladores “pagan su comida, viajan a sus provincias” y desconoció otras entradas económicas que puedan tener. Además, advirtió sobre un posible giro autoritario del gobierno: “Sin Poder Legislativo nos convertiremos en una dictadura qué es lo primero que hacen las tiranías, cerrar el Congreso, así que ojo porque eso no es democracia”..
La respuesta de Milei
El presidente respondió con dureza a las críticas, declarando públicamente que Villarruel vive en un “micromundo desconectado de la realidad”. Durante una entrevista en Radio Mitre, Milei fue más allá, insinuando que Villarruel ya no forma parte activa de su proyecto político.
“Es una pena que haya dicho algo así. Fue una frase extremadamente desafortunada”, afirmó. Además, describió al Senado como un espacio compuesto por “gente desconectada de la realidad”, con sueldos que superan los $10 millones si se incluyen gastos de representación y desarraigo.
Tensiones dentro del gobierno
Villarruel también apuntó contra Martín Menem, presidente de la Cámara de Diputados, quien recientemente anunció la devolución de $7 mil millones no ejecutados del presupuesto al Ministerio de Economía. Según Villarruel, Menem “aumentó un 70% las dietas” mientras se presentaba como ejemplo de austeridad.
El enfrentamiento pone en evidencia una fractura interna que los voceros del gobierno han intentado disimular sin éxito durante los últimos meses. La mala relación entre Milei y Villarruel, que ya venía desgastada, alcanzó un punto crítico con este conflicto, dejando al descubierto profundas diferencias en la conducción del espacio libertario.

Incertidumbre sobre la estabilidad institucional
El deterioro de la relación entre el presidente y su vicepresidenta genera dudas sobre la capacidad del gobierno para sostener la unidad en un contexto político y económico desafiante. Si bien Villarruel busca mantener un discurso de confrontación y alerta sobre posibles avances autoritarios, la dinámica interna del oficialismo parece cada vez más desarticulada, lo que podría tener repercusiones en la estabilidad institucional en los próximos meses.