La FEBA informó hay una ocupación hotelera del 75% en lo que va de la temporada y Turismo bonaerense detalló que el gasto diario es menor que el habitual.
Aunque el Gobierno Nacional mantienen un tono optimista sobre la temporada turística, los datos presentados por la Federación Económica de la Provincia de Buenos Aires (FEBA) y Turismo Bonaerense muestran un panorama preocupante: la ocupación hotelera promedio alcanza solo el 75%, mientras que el gasto diario de los turistas es notablemente inferior al habitual.
Ocupación moderada y destinos exclusivos
El informe de FEBA detalla que, aunque algunos destinos exclusivos como Mar de las Pampas (92%), Las Gaviotas (90%) y Cariló (88%) registran buenos niveles de ocupación, la media general es baja. Incluso en Mar del Plata, el destino más emblemático, el promedio de ocupación en la primera quincena apenas llega al 65%, marcando un nivel “insuficiente” según el propio Genaro García, responsable del sector Turismo de FEBA.
La elección de destinos en países vecinos como Brasil y Chile, cuyas tarifas resultan más económicas, ha afectado significativamente al turismo interno. Según Camilo Kahale, presidente de FEBA, esta tendencia se intensificará en febrero, aumentando la presión sobre los destinos nacionales.
Menor consumo y cambios en los hábitos turísticos
Un factor adicional es el cambio en los hábitos de los turistas. La subsecretaria de Turismo bonaerense, Soledad Martínez, explicó que las escapadas cortas de 4 días y 3 noches se han convertido en la norma, marcando una preferencia por viajes de bajo costo. Además, el gasto promedio por turista es menor, reflejando una temporada “gasolera” y más austera en comparación con años anteriores.
La ocupación en las sierras bonaerenses registra un preocupante 60%, un 13% menos que el año anterior. Esto, sumado a los elevados costos en la Costa Atlántica, ha perjudicado a los negocios locales, especialmente en municipios que dependen en gran medida de la actividad turística.
A pesar de estas cifras, desde el Ejecutivo bonaerense se insiste en las medidas de promoción turística, especialmente a través del Banco Provincia, con el objetivo de posicionar a Buenos Aires como “el destino más elegido del país”. Sin embargo, las realidades económicas y las preferencias de los turistas parecen dibujar un panorama más complicado para esta temporada.
En conclusión, el optimismo oficial del gobierno libertario replicado en algunos medios de comunicación contrasta con un inicio de temporada marcado por cifras que reflejan tanto una caída en la ocupación hotelera como en el consumo turístico, dejando abierta la interrogante sobre el impacto final de estas tendencias en el sector.