Advierten que la medida oficializada por Donald Trump será un golpe muy duro para industrias clave del sector como Aluar y el Grupo Techint.
Mientras el presidente argentino Javier Milei mantiene su apuesta por un acuerdo de libre comercio con Estados Unidos, la administración de Donald Trump toma el camino opuesto: la imposición de nuevos aranceles del 25% a las importaciones de aluminio y acero argentino. La medida, que afectará exportaciones por unos USD 600 millones anuales, pone en jaque a empresas clave del sector y deja en evidencia la falta de reciprocidad en la relación comercial entre ambos países.
El impacto más fuerte lo sufrirá Aluar, la única productora de aluminio en Argentina, que el año pasado exportó USD 530 millones a Estados Unidos, lo que representa el 40% de su producción. También serán alcanzadas Ternium y Tenaris, del Grupo Techint, que en 2024 enviaron más de USD 100 millones en acero al mercado estadounidense.
El endurecimiento comercial de Trump contrasta con la visión aperturista de Milei, quien ha hecho de su alineamiento automático con Estados Unidos un eje central de su política exterior. Sin embargo, lejos de avanzar en un acuerdo que beneficie a la Argentina, Washington refuerza barreras comerciales que pueden extenderse a otros sectores.
Con Macri paso lo mismo
La situación recuerda los antecedentes de la relación entre Argentina y Trump: en 2018, su administración impuso aranceles similares que incluyo otros productos como los limones, aunque el gobierno de Mauricio Macri logró un acuerdo de exención parcial. Sin embargo, en 2019, a días de la salida de Macri, Trump restableció los aranceles de manera abrupta.
Ahora, el escenario se repite, pero con un gobierno argentino que apuesta ciegamente a profundizar sus lazos de subordinación con la Casa Blanca. Habrá que ver si Milei logra revertir la medida o si su estrategia de acercamiento a Trump termina generando más costos que beneficios para la economía argentina, en especial cuando el gobierno libertario por decidió desde hace tiempo renunciar a otros bloques comerciales como los BRICS o proponer el desmantelamiento del MERCOSUR (cuyo acuerdo de libre comercio con la Unión Europea aun esta lejos de materializarse) y apostar todo a una nueva era de “relaciones carnales” con los Estados Unidos.