El Presidente argentino, anunció que destinará el monto a iniciativas diplomáticas y organizaciones afines al relato del régimen gobernado por Benjamín Netanyahu, sobre quien pesa una orden de arresto por parte de la Corte Penal Internacional.
En un país donde los hospitales públicos como el Garrahan enfrentan serios recortes presupuestarios y se niega un mísero aumento a los jubilados, el presidente Javier Milei decidió destinar un millón de dólares —provenientes del Premio Génesis, otorgado por el Estado de Israel— a organizaciones que promueven su agenda geopolítica bajo la bandera de la lucha contra el antisemitismo y el terrorismo.
El mandatario argentino, primer no judío en recibir dicho premio, anunció que el dinero será donado a iniciativas diplomáticas alineadas con los intereses de Israel, incluyendo un impulso regional para replicar los llamados Acuerdos de Abraham, que buscan el reconocimiento del Estado israelí por parte de más países latinoamericanos. El gesto, celebrado por sectores afines al gobierno israelí, llega en un momento en el que ese país es ampliamente cuestionado por la comunidad internacional por los crímenes de guerra y el genocidio en curso en Gaza.
Breaking News: The ICC's Pre-Trial Chamber has just issued arrest warrants for Israeli Prime Minister Benjamin Netanyahu and former Defense Minister Yoav Gallant.
— Francesca Albanese, UN Special Rapporteur oPt (@FranceskAlbs) November 21, 2024
As the int'l community braces for potential repercussions, we must work together to keep the flame of accountbility… https://t.co/Z8Qdutt0az
Durante su discurso, Milei volvió a reiterar su alineamiento ideológico con Israel, citando a Borges y afirmando que “toda persona occidental es, en esencia, griega y judía”, en clara sintonía con la narrativa oficial israelí.
En un contexto nacional marcado por el ajuste feroz, la inflación galopante, el abandono de los sectores más vulnerables y el desmantelamiento de políticas públicas esenciales, la decisión de Milei de donar este dinero a un país seriamente cuestionado por la comunidad internacional, refuerza una vez más las prioridades de su gobierno: afianzar alianzas internacionales ideológicas, aunque sea a costa del sufrimiento de su propio pueblo y la sangre de miles de inocentes en la Franja de Gaza.