Por decreto, la Casa Rosada suprimió la Dirección Nacional del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria y transfirió sus funciones a la presidencia, en una medida que sortea el rechazo previo del Congreso y despierta críticas en el sector científico.
El Gobierno nacional dispuso este martes la eliminación de la Dirección Nacional del INTA y el traspaso de todas sus atribuciones a la presidencia del organismo, que encabeza Nicolás Bronzovich. La decisión, oficializada en el Boletín Oficial mediante el Decreto 571/2025, refuerza la centralización de la gestión y avanza sobre un área estratégica de la producción agropecuaria y la investigación tecnológica.
La resolución se produce apenas días después de que la Cámara de Diputados rechazara por amplia mayoría el decreto que planteaba una reforma integral del organismo, iniciativa que ahora aguarda tratamiento en el Senado. Pese a ese revés parlamentario, el Ejecutivo apeló a las facultades establecidas en el decreto-ley de creación del INTA para impulsar la supresión de la Dirección Nacional, argumentando superposición de funciones y falta de justificación operativa.
La Asociación del Personal del INTA (APINTA) había celebrado el rechazo legislativo a la reforma general y denunció que la nueva medida implica “un paso más en el desmantelamiento del organismo”. El gremio advirtió que insistirá con acciones para defender la autonomía institucional y evitar que el instituto pierda capacidad técnica y territorial.
El decreto establece que, hasta que se complete la reestructuración, se mantendrán transitoriamente las áreas operativas y el personal de la Dirección eliminada, aunque sin precisar plazos. La incertidumbre sobre el futuro del organismo preocupa a investigadores y referentes regionales, que advierten sobre el riesgo de pérdida de independencia y debilitamiento de las políticas de innovación agropecuaria.
La iniciativa se inscribe en la política de “racionalización del Estado” que impulsa la administración de Javier Milei y que ya alcanzó a otros organismos descentralizados.