Desde el búnker de La Libertad Avanza, Javier Milei enfrentó la noche con evidente incomodidad. Visiblemente afectado y con su hermana Karina corrida a un costado del escenario, el Presidente admitió la demoledora derrota frente al peronismo en la provincia de Buenos Aires.
Sin invitar a subir a los candidatos derrotados y rodeado por su gabinete —con la notoria ausencia del ministro de Economía, Luis Caputo, y del jefe de Gabinete, Guillermo Francos— Un Milei visiblemente afectado y dubitativo intentó mostrar firmeza: “El rumbo por el cual hemos sido elegidos en 2023 no se va a modificar, sino que se va a redoblar”, aseguró.
A pesar del golpe en las urnas, el mandatario prometió profundizar el ajuste fiscal, monetario y cambiario. “Hoy hemos obtenido una clara derrota”, reconoció, aunque insistió en que no está dispuesto a “entregar el modelo”. Al mismo tiempo, dejó abierta la posibilidad de cambios internos: “Si hemos cometido errores en lo político, los vamos a internalizar, a procesar y modificar las acciones”.
Milei no felicitó a Axel Kicillof, que celebraba en La Plata la victoria de Unión por la Patria con más de 13 puntos de ventaja. En cambio, buscó relativizar el resultado electoral, asegurando que el peronismo actuó con todo su “aparato” y que la elección marcaba un “techo” para ellos y un “piso” para La Libertad Avanza.