La vocera del organismo ratificó su apoyo al plan económico de Javier Milei y Luis Caputo, en medio de denuncias por coimas que golpean a la Casa Rosada y tras la derrota en Buenos Aires.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) salió a respaldar al gobierno de Javier Milei en medio de los escándalos de corrupción que sacuden a la Casa Rosada y tras la derrota electoral en la provincia de Buenos Aires. La vocera del organismo, Julie Kozak, afirmó que “el personal del FMI colabora estrechamente con las autoridades argentinas en la implementación de su programa para afianzar la estabilidad y mejorar las perspectivas de crecimiento del país”.
El apoyo llega en un contexto de creciente desconfianza hacia la administración libertaria, atravesada por denuncias de coimas que involucran incluso a la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei. A pesar de la crisis política interna, el gobierno insiste en mantener un rumbo económico subordinado al FMI y diseñado por el ministro de Economía, Luis Caputo.

En paralelo, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) anunció un préstamo de 2.500 millones de dólares para América Latina y el Caribe, condicionado a políticas de transparencia y freno al financiamiento ilícito, un contraste incómodo para un oficialismo señalado por prácticas irregulares. El programa con el FMI, en tanto, se mantiene en permanente revisión, atado a la capacidad del país de cumplir con los pagos en cada vencimiento.
Mientras tanto, desde el Banco Central anticiparon que, tras las elecciones legislativas, el gobierno planea volver al esquema de bandas de flotación del dólar, con intervenciones pactadas con el propio FMI. La medida busca contener la inestabilidad cambiaria, aunque deja en evidencia la dependencia total del plan económico respecto de las imposiciones de los organismos internacionales.