Estudiantes del Colegio Nacional Buenos Aires y de facultades de la UBA ocuparon sus sedes en rechazo a la decisión de Javier Milei de vetar la Ley de Financiamiento Universitario. El conflicto suma adhesión sindical y promete una multitudinaria marcha al Congreso.
La tensión en el sistema universitario crece tras el veto del Gobierno a la Ley de Financiamiento Universitario. En las últimas horas, el Colegio Nacional de Buenos Aires (CNBA) quedó bajo control de sus estudiantes, que decidieron la toma en asamblea, mientras que facultades de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y de la Universidad Nacional de las Artes (UNA) replicaron la medida con ocupaciones y pernoctes.
León Rodríguez, presidente del centro de estudiantes del CNBA, sostuvo que la decisión responde a los “ataques constantes del Gobierno a la educación pública” y calificó el veto como “un punto final a una serie de ajustes que venimos sufriendo desde el año pasado”. En la UNA, más de 350 estudiantes de Artes Dramáticas aprobaron por unanimidad la ocupación de la sede.
En paralelo, Filosofía y Letras y Ciencias Sociales de la UBA confirmaron que se sumarán con tomas nocturnas desde este martes, en la antesala de la Marcha Federal Universitaria convocada para el miércoles 17 de septiembre. Ese día, las universidades públicas realizarán un paro total de actividades con el respaldo de Conadu, Conadu Histórica, Feduba, Fatun y otros gremios.
El reclamo trascendió el ámbito académico: la CGT anunció que marchará bajo la consigna “Nuestro futuro no se veta”, mientras que la CTA Autónoma, la CTA de los Trabajadores y ATE confirmaron medidas de fuerza para acompañar la protesta. La jornada se perfila como una demostración masiva contra la política educativa del Gobierno, en un frente común que unifica a sindicatos, estudiantes y docentes.