La economía argentina sigue dando muestras de un deterioro profundo, con un consumo masivo en franca caída que golpea de lleno a los bolsillos. Según los datos difundidos por el Indec, julio fue un mes muy negativo tanto en supermercados como en autoservicios mayoristas, con caídas que reflejan el impacto directo del ajuste impulsado por el Gobierno nacional.
El organismo conducido por Marco Lavagna dio a conocer las encuestas de ventas que exponen un escenario alarmante para la administración de Javier Milei, que llega a las elecciones con un mercado interno paralizado y las compras en niveles históricamente bajos.
En supermercados, las ventas apenas crecieron un 1% respecto de julio de 2024, pero retrocedieron 2,1% frente a junio de 2025. Se trata de la contracción más fuerte desde diciembre de 2023, cuando Milei asumió con un programa económico que priorizó la estabilidad fiscal por sobre la actividad.
Si bien el acumulado enero-julio todavía muestra una mejora interanual de 3,5%, las ventas se ubican por debajo de los registros de fines de 2024, lo que evidencia que la recesión derivada de la política de ajuste está asfixiando al consumo interno, motor central de la economía.