El empresario detenido por narcotráfico y con pedido de extradición de Estados Unidos rompió el silencio y reconoció haber entregado 200 mil dólares y aviones a Espert. “Su error fue negarme”, dijo.
Por si faltaba una voz para complicar aún más el escándalo de José Luis Espert, este lunes apareció Federico “Fred” Machado, el empresario detenido por narcotráfico y sobre quien pesa un pedido de extradición de la Justicia estadounidense. En diálogo con Radio Rivadavia, Machado confirmó públicamente que financió al excandidato con 200 mil dólares y aviones privados, y aseguró que el diputado de “cárcel o bala” “se metió en una cloaca” al intentar negar el vínculo.
“Le presté un avión de un amigo, lo ayudé con unos mangos. En ese momento me parecía un tipo noble, con una causa honesta. Su error fue negarme”, lanzó Machado, dejando sin margen las versiones con las que Espert intentó despegarse del escándalo que lo hundió.
Durante la entrevista, el empresario detenido contó que Espert voló en al menos dos ocasiones con sus aeronaves, una de ellas hacia Viedma, y que incluso llegó a disponer de otro avión durante varios meses para giras políticas y presentaciones de libros. “A Viedma fuimos en mi avión y luego creo que fuimos a Catamarca. Él voló dos veces en ese avión”, precisó.
El testimonio contradice las explicaciones que el propio Espert había dado semanas atrás, cuando minimizó su relación con Machado diciendo que solo había volado una vez.
“Hay fotos, hay testigos. Si hubiera dicho ‘sí, lo conocí, me ayudó y después se metió en un lío’, nadie lo hubiera crucificado. Pero prefirió negarlo”, agregó Machado, que también habló del entorno libertario que acompañaba al excandidato: Nazareno Etchepare, Clara Montero Barré, Luis Rosales, Dick Morris y Lilia Lemoine, a quienes calificó de “muy bizarros”.
Machado sostuvo además que firmó un contrato con Espert en 2019 por más de 200 mil dólares. “La transferencia se hizo desde Aircraft Guarantly, pero en 2020. El tipo me dio lástima; no era el Espert de ahora, el de ‘cárcel o bala’. En ese momento me pareció un tipo macanudo, con una causa noble”, relató.
Incluso se refirió al supuesto “atentado” que Espert había denunciado años atrás, cuando su camioneta fue atacada mientras circulaba por la Villa 31. “No fue un atentado ni fueron tiros. Pasó por la villa y le tiraron dos piedrazos. Esa camioneta era de un primo mío”, dijo Machado, en alusión a Claudio Ciccarelli, señalado como su socio y testaferro, y expareja de Lorena Villaverde, actual diputada de La Libertad Avanza.
Villaverde fue detenida en 2002 en Estados Unidos con medio kilo de cocaína, y acumula denuncias por estafas, robo de boletas y un préstamo irregular de casi 300 mil dólares del Banco Nación.
El testimonio de Machado no solo derrumba el relato del oficialismo libertario, sino que deja al descubierto una trama de vínculos entre negocios turbios, narcotráfico y poder político que atraviesa al propio espacio de Javier Milei.