“Retroceso generalizado”: las ventas minoristas de las pymes cerraron septiembre con otra caída

La contracción del consumo se consolida como una tendencia persistente. En septiembre, las ventas minoristas de las pequeñas y medianas empresas volvieron a registrar una baja, marcando el sexto mes consecutivo de retroceso, según el último informe de la Cámara Argentina de la Mediana Empresa (CAME).

En un escenario signado por bolsillos ajustados, incertidumbre cambiaria y pérdida de poder adquisitivo, el sector pyme enfrenta crecientes dificultades para sostener sus niveles de actividad. El relevamiento —realizado entre más de 1.100 comercios de todo el país— muestra que en septiembre las ventas, medidas a precios constantes, cayeron 4,2% interanual y 2% frente a agosto. El último registro positivo data de marzo de 2025, cuando se había observado una mínima suba del 0,1%.

Desde CAME señalaron que “septiembre cerró con un retroceso generalizado en las ventas minoristas pymes”, atribuido a la debilidad del consumo interno, la incertidumbre económica y política, y la falta de estímulos comerciales. A esto se suma el endeudamiento de los hogares y la erosión del ingreso real, que sigue limitando la capacidad de compra de los consumidores.

El pesimismo se refleja también en las expectativas empresarias: seis de cada diez pymes consideran que no es momento para invertir, y más de la mitad proyecta que 2026 será igual o peor que el año actual.

Caídas en todos los rubros, con pocos sectores a salvo

El deterioro del consumo impactó en la mayoría de los rubros relevados por CAME, con descensos generalizados que consolidan una tendencia negativa.

  • Alimentos y bebidas: retrocedió 3,1% interanual, afectado por el aumento de costos operativos y la pérdida del poder adquisitivo. Las promociones y descuentos apenas lograron amortiguar la baja.
  • Bazar, decoración, textiles de hogar y muebles: fue uno de los sectores más golpeados, con una caída del 6,2% interanual. El encarecimiento del financiamiento y la postergación de compras mayores marcaron el pulso del mes.
  • Calzado y marroquinería: descendió 4,3% interanual. El crédito limitado y la baja disponibilidad de efectivo redujeron la demanda, concentrada en ofertas y liquidaciones.
  • Farmacia: registró una baja del 1,4%, afectada por la suba sostenida de precios de medicamentos y la menor cobertura de obras sociales y prepagas.
  • Ferretería, materiales eléctricos y de la construcción: cayó 0,5% interanual. La incertidumbre económica y las tasas de interés altas limitaron la demanda de obras menores.
  • Perfumería: mostró una leve mejora mensual (+1,4%) gracias al inicio de la temporada alta, aunque el balance interanual siguió siendo negativo (-6%).
  • Textil e indumentaria: volvió a ser el rubro más castigado, con una fuerte caída del 10,9% interanual. El cambio de temporada, los precios altos y la competencia con importados acentuaron la retracción.

Una crisis que se prolonga

Con seis meses consecutivos de baja y sin señales de reactivación a corto plazo, la crisis del consumo se consolida como el principal desafío para el entramado pyme argentino. La caída sostenida en las ventas refleja no solo el impacto de la inflación y la incertidumbre macroeconómica, sino también un cambio en los hábitos de consumo y una creciente restricción en el poder de compra de los hogares.

Mientras tanto, el sector comercial transita el cierre del año con expectativas contenidas y la mirada puesta en un 2026 que, para muchos, podría profundizar el escenario recesivo actual.

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