Mauricio Macri dejó Olivos sin haber conseguido nada de la reunión con Javier Milei. El presidente libertario está envalentonado por el triunfo electoral, convencido de que “hizo todo bien” y de que por eso recibió el respaldo renovado de los votantes y de Donald Trump. Macri quiso imponer nuevos ministros pero se quedó sin nada. Fin de era.
El encuentro se había acordado cuando el Gobierno todavía imaginaba una derrota o, con suerte, un empate con el peronismo, en medio de la presión cambiaria. Pero la ventaja de 5 puntos que obtuvo La Libertad Avanza cambió por completo el escenario y en el círculo presidencial concluyeron que ya no era necesario ceder espacios del gabinete al expresidente.
Macri terminó sintiéndose relegado: en plena cena estallaron las renuncias de Guillermo Francos y Lisandro Catalán, que concentraron la atención de Milei. “No hay nada que contar”, respondió con fastidio al terminar la reunión, cuando uno de sus colaboradores quiso saber cómo había ido todo. Ahora, el expresidente amenaza: “Tenemos 20 diputados, nos van a necesitar”.