La Fábrica Argentina de Aviones (FAdeA) del ministerio de Defensa atraviesa una situación crítica que la pone cerca del cierre debido al recorte de personal, deudas a proveedores y contratos frenados.
Según publicó la Voz del Interior, el 90% de la facturación de FAdeA es al Estado argentino, especialmente dependiente del ministerio de Defensa pero Petri aún no confirmó la firma de contratos con la Fuerza Aérea que podría oxigenar las cuentas.
Según el sindicato, en un año y medio se fueron más de 100 empleados y se resolvió un Plan Preventivo de Crisis que redujo la semana laboral a tres días (no se trabaja lunes ni viernes), con suspensiones rotativas de personal y recortes salariales hasta el 28 de noviembre. Mientras, el gobierno libertario decide comprar aviones viejos en Europa. Lo que es tener pensamiento estratégico…