Durante una exposición en un evento organizado por la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL), Cavallo advirtió que el rumbo actual “no es viable” y puso en duda los pilares conceptuales y operativos del plan oficial.
El ex ministro de Economía Domingo Cavallo volvió a aparecer en la escena pública con un mensaje directo al corazón del programa económico del presidente Javier Milei. Durante una exposición en un evento organizado por la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL), Cavallo advirtió que el rumbo actual “no es viable” y puso en duda los pilares conceptuales y operativos del plan oficial.
“Ningún país del mundo tiene un sistema anarcocapitalista”, sentenció al iniciar su análisis. Según explicó, la economía argentina necesita una reorganización profunda, pero dentro de un marco donde el Estado siga cumpliendo funciones esenciales. “Tiene que quedar muy claro cuál es el ámbito del sector estatal, que no puede dejar de existir”, afirmó, al rechazar el ideal anarcocapitalista que —según interpretó— inspira al gobierno de Milei.
Cavallo insistió en que todos los países desarrollados combinan iniciativa privada con un sector público eficiente. “La idea del anarcocapitalismo es una mala idea. Todos los países del mundo tienen un sector estatal que cumple funciones específicas y debe ser financiado”, subrayó. A la vez, pidió que la actividad privada opere sin interferencias y bajo reglas de competencia propias de “una economía abierta”.
Pero donde su crítica tomó un tono más técnico fue al referirse a la política cambiaria y a la capacidad del ministro de Economía, Luis Caputo, de sostenerla. Cavallo advirtió que el Banco Central carece de los recursos para garantizar la estabilidad del esquema actual. “Es imposible que la economía funcione con reservas negativas”, alertó. Y fue aún más directo: “¿Quién le va a creer al ministro de Economía que puede asegurar el techo de la banda cambiaria si no tiene divisas para intervenir?”.
También se refirió a la promesa de dolarización de Milei, a la que consideró inviable en el contexto actual: “No estamos en condiciones de pensar en un sistema totalmente dolarizado. Lo que puede funcionar es un sistema bimonetario sin restricciones, donde coexistan el peso y el dólar”.
En el tramo final, lanzó una advertencia adicional vinculada al respaldo internacional que el Gobierno asegura tener: “Aunque estén Trump y Bessent detrás, la acumulación de reservas es ineludible”. Y remató con una crítica al ex presidente estadounidense: “Ojalá el Gobierno argentino no imite la política económica de Trump. Es un modo discrecional e inconducente para la Argentina”.