El año termina sin dar tregua al bolsillo de millones de usuarios, en diciembre, los boletos de colectivos y subtes volverán a aumentar y, otra vez, lo harán por encima de la inflación mensual.
El ajuste previsto es del 4,4%, dos puntos más que el índice estimado para diciembre, lo que se suma a una larga cadena de incrementos acumulados durante 2024.
En el Área Metropolitana de Buenos Aires, el boleto de colectivo en la Ciudad pasaría a costar en promedio $594, mientras que el mínimo aumentaría de $494 a $516. En el conurbano bonaerense, el viaje promedio subiría a $598, también con una suba del 4,4%.
El subte de la Ciudad de Buenos Aires también tiene un nuevo aumento en camino: el pasaje treparía a $1.207, desde los $1.157 actuales. El gobierno porteño, sin embargo, mantendrá tarifas promocionales para quienes utilicen el servicio todos los días del mes.
Estas actualizaciones ya habían sido previstas por los gobiernos de la Ciudad y de la Provincia y fueron detalladas en el último informe del Observatorio de Tarifas y Subsidios del IIEP. El reporte también recordó que en noviembre se autorizó una suba puntual del 7,9% para las líneas de jurisdicción nacional, que llevó el boleto mínimo a $494,83, generando un ahorro fiscal de $3.500 millones para la administración nacional.
Pese a los aumentos, el AMBA sigue teniendo los boletos “más baratos” del país
Aun con los incrementos de diciembre, el AMBA continúa siendo la región con el transporte público más económico del país. Mientras el boleto mínimo de colectivo en el área metropolitana ronda los $495–$573 según la zona, el valor promedio en el interior asciende a $1.349.
En varias ciudades, el costo del pasaje ya supera holgadamente los $1.500 y se acerca a los $2.000:
- Bariloche: $1.895
- Córdoba: $1.720
- Santa Fe y Rosario: $1.580
Comparación regional: el interior del pais, entre los más caros de Sudamérica
En una mirada más amplia, el estudio señala que el costo del transporte público en el interior del país se ubica por encima del promedio sudamericano. En cambio, los valores del AMBA se asemejan a los de Bogotá y Montevideo. Un caso llamativo es Santiago de Chile, que, tras el estallido social de 2019, hoy aparece como la ciudad con el costo de transporte más bajo en relación con el salario mínimo.