La Justicia encontró en el teléfono celular del contratista Matías Tabar una factura por más de 8 millones de pesos correspondiente a una compra masiva de sábanas y ropa blanca de alta gama realizada en 2025.
Cuando la investigación por presunto enriquecimiento ilícito parecía concentrarse en el origen de su patrimonio y sus operaciones con criptomonedas, una nueva revelación amenaza con profundizar aún más el escándalo.
La Justicia encontró en el teléfono celular del contratista Matías Tabar una factura por más de 8 millones de pesos correspondiente a una compra masiva de sábanas y ropa blanca de alta gama realizada en 2025. Según reveló el periodista Sergio Farella, la operación alcanzó los 8.183.303 pesos y fue realizada en Rosen The Store, una firma chilena reconocida por proveer ropa de cama premium a hoteles de lujo y suites presidenciales de toda la región.
La documentación hallada por los investigadores agrega un nuevo elemento de sospecha a una causa que no deja de escalar. La factura figura a nombre de Gisela Kocsis, funcionaria de la cartera de Medios y Comunicación que fue designada por el propio Adorni, un dato que ahora también es objeto de análisis judicial.
El hallazgo se produce en momentos en que el fiscal Gerardo Pollicita profundiza la investigación patrimonial sobre el funcionario. En las últimas horas solicitó información a la Comisión Nacional de Valores (CNV) para reconstruir el universo de plataformas, exchanges y operadores vinculados al mercado de criptomonedas que funcionaban en Argentina desde 2012.
La medida busca verificar la versión ofrecida por Adorni sobre el origen de una parte sustancial de su patrimonio. El funcionario aseguró haber invertido alrededor de 200.000 dólares en Bitcoin en los primeros años de desarrollo de ese mercado, una explicación que ahora intenta ser corroborada mediante documentación oficial y registros históricos.
Con cada nueva prueba que aparece en el expediente, el cerco judicial parece estrecharse. La aparición de gastos millonarios en bienes de lujo y el avance sobre las operaciones financieras vinculadas a criptomonedas colocan a Adorni en el centro de una investigación que adquiere una dimensión cada vez más delicada y que amenaza con convertirse en uno de los casos más sensibles para el oficialismo.