La líder de la organización Tupac Amaru ingresó a un centro de salud de San Salvador de Jujuy tras manifestar un cuadro agudo de malestar general. Su defensa e integrantes de su entorno familiar siguen de cerca la evolución.
La dirigente social Milagro Sala debió ser internada de urgencia en un sanatorio de la capital jujeña luego de sufrir una descompensación en su lugar de detención. Según confirmaron integrantes de su entorno más cercano y su equipo de defensa técnica, la fundadora de la organización Tupac Amaru manifestó un cuadro agudo de malestar generalizado que obligó a su inmediato traslado para realizarle estudios médicos de control y estabilizarla.
La salud de Sala viene siendo motivo de constantes alertas por parte de sus médicos de cabecera y de organismos de derechos humanos internacionales, debido al progresivo deterioro físico derivado de su prolongada situación de encierro y del cuadro de trombosis profunda que arrastra desde hace años, el cual requiere un seguimiento clínico de alta complejidad.
Los detalles de la internación:
- Estudios de urgencia: Tras ingresar al centro de salud asistencial en San Salvador de Jujuy, la dirigente fue sometida a una serie de análisis de laboratorio y estudios de imágenes para determinar el origen preciso de la descompensación y descartar complicaciones clínicas mayores.
- El reclamo de su defensa: Desde su equipo de abogados volvieron a responsabilizar al Poder Judicial local por las condiciones de detención y el “hostigamiento sistemático” que, según denuncian, impacta de forma directa y nociva sobre la salud psicofísica de la dirigente social.
- Seguimiento clínico: Sala permanecerá internada bajo estricta observación médica y a la espera de los resultados definitivos que determinen si puede regresar a su domicilio o si requiere permanecer bajo cuidados hospitalarios durante las próximas jornadas.
Un cuadro clínico de arrastre
La situación vuelve a poner el foco sobre las condiciones humanitarias de su detención. En reiteradas oportunidades, juntas médicas y peritos de parte habían solicitado traslados y tratamientos específicos fuera de la provincia de Jujuy para abordar sus patologías crónicas, argumentando que el entorno y la falta de aparatología adecuada ponían en riesgo inminente su vida.
La noticia generó una rápida reacción de distintas organizaciones políticas, sindicales y de derechos humanos, que volvieron a replicar el pedido por su pronta liberación y exigieron que se garantice, de manera prioritaria e irrestricta, su derecho humano elemental a la salud y a una atención médica digna.