Caso Adorni: la oposición exige la renuncia masiva de los 249 funcionarios que nombró en sus áreas

La salida del exjefe de Gabinete desató un terremoto administrativo. Presentaron un proyecto en el Congreso para obligar a dar un paso al costado a toda la línea de directores, coordinadores y asesores designados bajo su gestión en la estructura de medios de la Casa Rosada.

El derrumbe político de Manuel Adorni promete arrastrar consigo a toda la estructura militante y técnica que montó durante sus meses al frente de la comunicación oficial. Tras formalizarse su renuncia en medio de los escándalos patrimoniales y los pedidos de prisión preventiva, bloques de la oposición presentaron una iniciativa parlamentaria fulminante: exigen la renuncia inmediata e indeclinable de los 249 funcionarios que el exvocero designó en el organigrama de la Jefatura de Gabinete y la Subsecretaría de Vocería.

La jugada busca desmantelar lo que los legisladores denunciantes consideran un “búnker de colocaciones políticas y nepotismo” financiado con recursos públicos. Según el relevamiento que acompaña el pedido, las áreas controladas por Adorni experimentaron una inflación desmedida de cargos jerárquicos —con sueldos millonarios que contrastan con el discurso de austeridad oficial—, distribuidos entre familiares, tuiteros de la militancia libertaria y asesores de confianza.

Los puntos clave del pedido de purga masiva:

  • Fin de la “casta tuitera” contratada: El proyecto exige que todos los secretarios, subsecretarios, directores nacionales, coordinadores de área y asesores con contratos temporales o políticos designados por Adorni pongan su renuncia a disposición del Poder Ejecutivo de manera inmediata para facilitar una auditoría integral.
  • Denuncias por sobredimensión del área: Los bloques impulsores remarcaron que, mientras el Gobierno aplicaba despidos masivos en ministerios sociales y áreas operativas del Estado, la estructura de comunicación creció de forma injustificada hasta alcanzar los 249 nombramientos jerárquicos, duplicando funciones y delegando tareas institucionales en militantes digitales.
  • Auditoría sobre los contratos: En paralelo al pedido de remoción, se solicitó a la Auditoría General de la Nación (AGN) y a la Sindicatura General de la Nación (SIGEN) que inicien un examen de urgencia sobre las contrataciones de la Subsecretaría de Vocería para revisar la legalidad de los perfiles y si existieron incompatibilidades o desvíos de fondos públicos.

Un área acéfala y bajo estricta revisión

La ofensiva legislativa encuentra a las oficinas de prensa de Balcarce 50 en un estado de parálisis total. Tras la eyección del segundo de Adorni días atrás y la posterior renuncia del propio jefe de Gabinete, la primera línea del oficialismo evalúa congelar las vacantes y desarmar el organigrama macro para devolverle el control de los medios públicos y la pauta digital a la Jefatura de Gabinete residual.

Para el Gobierno, sostener a los 249 designados por el funcionario caído representa un costo político insostenible en plena crisis. Con la oposición presionando en el Congreso para ventilar la lista completa de nombres y salarios del “ejército comunicacional” de Adorni, la Casa Rosada se encamina a convalidar una purga masiva para intentar dar vuelta la página de su peor crisis de gestión.

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