Las convicciones de Mauricio Macri duraron 20 días, cuando pasó de defender a la universidad a apoyar el veto de Javier Milei a una ley que busca ampliar el presupuesto de las instituciones nacionales. ¿Qué habrá pasado en el medio?
Esa vuelta en el aire puede ser clave para definir si el veto avanza o es rechazado por el Congreso nacional. El PRO cuenta con 38 votos que pueden definir la situación.
Para Macri es una jugada compleja. Si el PRO rechaza el veto, se enfrentará definitivamente con Milei. Si apoya abiertamente al gobierno en una cuestión sensible para la agenda de su fuerza política puede forzar a que muchos legisladores lo contradigan y voten en contra de sus deseos. Para Macri, la jugada no es sencilla.