Además, el gobernador apuntó contra Luis Caputo: “si querés que la plata llegue a destino, no hay que dársela a él”.
El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, volvió a criticar con dureza el acuerdo firmado con el Fondo Monetario Internacional (FMI), al que calificó sin rodeos como “una estafa piramidal”. Durante una reciente aparición pública, el mandatario provincial hizo un análisis del endeudamiento externo que contrajo el gobierno de Mauricio Macri y volvió a poner en el centro de la escena las consecuencias que, según él, todavía arrastra la economía argentina.
“Ese acuerdo con el FMI no fue un plan económico, fue una estafa piramidal que se sostuvo con más deuda para pagar intereses. No fue para infraestructura, ni para obras, ni para producción. Fue para la fuga de capitales y para beneficiar a unos pocos”, afirmó Kicillof con contundencia.
El gobernador, que también fue ministro de Economía entre 2013 y 2015, se refirió especialmente al rol de Luis “Toto” Caputo, actual titular del Palacio de Hacienda, a quien responsabilizó por haber sido uno de los principales arquitectos del endeudamiento récord durante la gestión de Cambiemos.
“Si querés que la plata llegue a destino, no hay que dársela a él. Caputo es el símbolo del uso discrecional de los fondos. No se puede confiar en quienes endeudaron al país sin control y sin transparencia”, lanzó Kicillof, visiblemente indignado.
Además, agregó que “no se trata solo de criticar lo que se hizo, sino de advertir que siguen aplicando las mismas recetas que ya fracasaron. Y el resultado es siempre el mismo: ajuste, recesión y más desigualdad”.
El presidente balbucea penosamente la confesión de su fracaso. Mientras se agrava la inflación y continúa cayendo el consumo, Milei celebra más deuda, ajuste y sumisión al FMI. Tras destruir jubilaciones y salarios, paralizar la obra pública y la producción, secuestrando los…
— Axel Kicillof (@Kicillofok) April 12, 2025
Kicillof también hizo un llamado a la memoria colectiva: “El pueblo tiene que saber que estamos pagando una deuda ilegítima, impuesta a espaldas de la sociedad. No podemos naturalizar que se siga condicionando nuestro futuro por decisiones que se tomaron sin debate y con fines especulativos”.
Con estas declaraciones, el gobernador bonaerense refuerza su posición como una de las voces más críticas dentro del escenario político argentino frente al FMI y al actual modelo económico. Su discurso se alinea con un sector que exige una revisión profunda del acuerdo y reclama una política que priorice la producción y el desarrollo antes que el pago de intereses financieros.