La nómina de candidatos a diputados nacionales de La Libertad Avanza en Buenos Aires generó más sorpresa por el color mediático de sus figuras que por sus propuestas y idoneidad profesional.
El caso más llamativo es el de Sergio Figliuolo, conocido como “Tronco”, streamer y socio de Alejandro Fantino en Neura, la radio oficialista del gobierno. En junio entrevistó a Javier Milei, acompañado por sus perros, y ahora podría dar el salto al Congreso nacional si el oficialismo logra un buen resultado en la provincia de Buenos Aires. La postulación llegó, irónicamente, después de que el propio Fantino lanzara en broma: “Pónganle a Tronco a competir. Que vaya el Joker de San Justo”.

Junto a él, aparece Karen Reichardt, ex modelo y actriz con pasado en la revista Playboy y en programas de los años 90 como Peor es Nada y Brigada Cola. Hoy conduce Amores Perros en la TV Pública, y su cercanía con las ideas libertarias la llevó a encabezar la lista femenina.

Otro nombre en danza es el de Virginia Gallardo, vedette y panelista de programas de espectáculos. Conocida por su paso por la televisión y el teatro, en los últimos meses se convirtió en férrea defensora del presidente Milei —a quien incluso tuvo como profesor en “economía austriaca”—, lo que ahora podría valerle una banca en el Congreso por Corrientes.

Influencer fitness y “meditadora cósmica”
Laura Soldano, influencer de fitness y autoproclamada “meditadora cósmica”, es uno de los nombres más llamativos de la lista de La Libertad Avanza para las legislativas de este año. La joven admite no saber nada de política, pero asegura comprender que “el Javo” llegó para salvar no solo a Argentina, sino al mundo entero.
Su historia política comenzó de manera inusual: según relata, mientras veía una película “muy espiritual” en YouTube, terminó en un documental sobre Milei. “La veo y digo: no, este es un enviado”, asegura, como si se tratara de una revelación divina. Desde ese momento, Soldano se convirtió en militante y dejó atrás su carrera como influencer: primero madre, luego comunicadora digital, y finalmente “mujer despierta”.

Su vínculo con Milei, describe, fue casi religioso. “No podía parar de llorar, era como si estuviera Jesucristo ahí”, afirmó, recordando su primer encuentro con el ahora presidente. Esta mística la llevó a involucrarse de lleno en la estrategia libertaria, dedicándose a la “batalla cultural” en redes y en la calle.
Actualmente, desde su hogar en Río Cuarto, donde vive hace 22 años, Soldano tiene la misión de “ordenar lo disperso” en el sur de Córdoba. Bajo la guía de Gabriel Bornoroni y la planificación de Karina Milei, coordina distintos grupos libertarios y transmite la visión de su líder a toda la región.
Para ella, las críticas a los ajustes económicos no tienen sentido: confía plenamente en que Milei “ve el bosque” y que Argentina se convertirá en un “faro de luz para todo el mundo”. “Yo no soy política, soy la ciudadana común, estoy al servicio”, repite, resumido en su mantra personal: seguir al líder que, para Soldano, es mucho más que un presidente: es un enviado celestial para salvar al país y, de paso, al mundo.
La lista encabezada en Buenos Aires por José Luis Espert incluye también nombres de la política tradicional relacionados a la casta como Sebastián Pareja, histórico puntero, pero quedó marcada por el costado de reality show que caracteriza al espacio libertario: candidatos bizarros surgidos más del mundo del entretenimiento y los medios que de la discusión política y la formación profesional lo que genera una profunda contradicción con el relato meritocrático con el cual suelen señalar y atacar a ciertas figuras de la oposición.