José Luis Espert presentó este miércoles una nota formal a Martín Menem para pedir licencia, en medio del escándalo por el avance de la Justicia norteamericana contra su financista, el presunto narco Fred Machado. La licencia es con goce de sueldo: se aseguró 4 millones de pesos por mes hasta diciembre y no tendrá que ir a trabajar. Nada mal para el llamado “narcodiputado”.
El economista formuló un texto de dos líneas para explicar su apartamiento “por motivos particulares”. En rigor, este martes fue imputado por la Fiscalía de San Isidro, donde recayó la denuncia de Juan Grabois por sospechas de lavado de activos.
Sin embargo, el legislador oficialista terminó dando un paso al costado sin que la oposición contara con los votos suficientes para expulsarlo de la Cámara Baja. Lejos quedaron los días en los que Espert pedía “cárcel o bala” para cualquier persona a la que consideraba delincuente, poniendose en una especie de vara moral de la sociedad.
Por suerte para él, el Congreso no actuó de la misma manera y no habrá ni bala ni cárcel para su situación, apremiada por un escándalo narco. Como se sabe, los dirigentes no peronistas no tienen que dar mayores explicaciones judiciales aunque les demuestren que cobraron 200 mil dólares de un empresario narco.