Durante su participación en el Argentina Week en Nueva York, el gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo, relativizó el entusiasmo que el Gobierno nacional buscó transmitir ante inversores y advirtió que el proceso de recuperación económica será desigual y atravesará tensiones sociales en el corto plazo.
“El crecimiento va a ser asimétrico”, sostuvo el mandatario mendocino al analizar el escenario productivo argentino. Según explicó, algunos sectores explicarán buena parte de la expansión económica, pero no tendrán impacto homogéneo en todo el país. “Si crecemos al cuatro por ciento, algunos de esos puntos los explica Vaca Muerta, que no está en todas las provincias; otro tanto la pampa húmeda, que tampoco está en todas”, señaló.
En ese contexto, Cornejo lanzó una advertencia sobre el clima social que podría generarse durante el proceso de estabilización: “La economía y el humor popular van a crujir este año”.
El gobernador también se refirió a las expectativas de inversión tras las reuniones con empresarios y fondos internacionales en Estados Unidos. Si bien reconoció que percibe un mayor interés por el país, aclaró que ese optimismo todavía no se traduce plenamente en decisiones concretas de inversión. “Yo percibo que hay entusiasmo, ahora, de ese entusiasmo a tomar la decisión de invertir, hay un paso todavía”, admitió.
En relación con el marco de incentivos que impulsa el Gobierno, Cornejo consideró que el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) ha funcionado como una herramienta excepcional para brindar garantías a los proyectos de gran escala. Sin embargo, advirtió que los inversores de largo plazo —especialmente en sectores como la minería y el petróleo— demandan previsibilidad que vaya más allá de un ciclo electoral.
“El mercado financiero ya refleja esa incertidumbre”, sostuvo el mandatario al analizar el comportamiento de los capitales. “Las que vencen antes de 2027 ofrecen mucho dinero los inversores financieros. Las que quieren pasar al otro año, al 2028, al 2029 o al 2030, ya no se animan a ofrecer dinero”, explicó.
Por eso insistió en que el país debe consolidar señales de estabilidad duraderas. “Para dar certidumbre a la inversión y a proyectos de largo aliento se necesita mucho más que el RIGI. Se necesita certidumbre”, remarcó.
Finalmente, Cornejo señaló que el desafío no recae únicamente en el Gobierno, sino también en el sector privado, que deberá adaptarse a un nuevo escenario económico. En esa línea, sostuvo que el oficialismo deberá fortalecer su base política para sostener el rumbo. “El Gobierno tiene que enfrentar esta situación con mayor fortaleza política, cuidar a sus aliados y trabajar en conjunto para que no se frustre el proyecto, como se frustró el de Mauricio Macri en 2018”, concluyó.