El FMI confirmó que la próxima semana aprobará un nuevo desembolso de US$1.000 millones para la Argentina, una medida que vuelve a exponer la dependencia del gobierno de Javier Milei de los dólares del organismo internacional pese a su discurso de autonomía económica y ajuste “sin asistencia”.
El Fondo Monetario Internacional informó que su directorio discutirá la revisión de metas del programa financiero argentino, paso clave para habilitar el giro destinado a reforzar las reservas del Banco Central y garantizar los pagos de deuda. La confirmación fue realizada por la vocera del organismo, Julie Kozack, durante su habitual conferencia semanal.
El desembolso llegará después de más de tres meses de demora y se enmarca en el acuerdo de facilidades extendidas firmado en 2025 por US$20.000 millones. Aunque el Gobierno insiste en presentar el programa económico como un modelo de independencia y disciplina fiscal, la administración de Luis Caputo continúa dependiendo de nuevos préstamos del FMI para sostener las reservas y afrontar vencimientos con el propio organismo.
De acuerdo con fuentes oficiales, el giro podría concretarse el próximo 20 de mayo y será utilizado principalmente para el repago de deuda con el Fondo, lo que profundiza el esquema de refinanciación permanente que mantiene condicionada la política económica argentina.
Durante la conferencia, Kozack elogió el “plan de estabilización” impulsado por Milei y aseguró que “continúa dando resultados importantes”. También destacó el compromiso del Gobierno con el déficit cero, al que el FMI considera el eje central del programa económico.
El organismo sostuvo además que la reducción de la inflación, la baja del riesgo país y la caída de la pobreza forman parte de los avances del actual programa. Sin embargo, el propio Fondo reconoció que la acumulación de reservas seguirá dependiendo de financiamiento externo y de nuevas compras de divisas.
Según las metas acordadas, la Argentina deberá incrementar sus reservas internacionales netas en al menos US$8.000 millones durante 2026, en gran medida a través de nuevo financiamiento en dólares. El dato refleja que, lejos de romper con la lógica de endeudamiento, el gobierno libertario continúa atado al respaldo financiero del FMI para sostener su esquema económico.