La vicepresidenta Victoria Villarruel volvió a marcar distancia del presidente Javier Milei con un gesto político de alto voltaje institucional: recibió en su despacho del Senado a la jueza María Verónica Michelli y le transmitió su respaldo tras el veto oficial.
La vicepresidenta Victoria Villarruel volvió a marcar distancia del presidente Javier Milei con un gesto político de alto voltaje institucional: recibió en su despacho del Senado a la jueza María Verónica Michelli y le transmitió su respaldo, luego de que el Gobierno decidiera retirar su pliego cuando ya contaba con dictamen favorable para integrar el Tribunal Oral Federal N° 3 de La Plata.
El encuentro, que se extendió durante casi una hora en las oficinas de la titular del Senado en el Palacio Legislativo, se produjo en medio de la fuerte controversia generada por la decisión de la Casa Rosada de frenar la designación de la magistrada. La medida derivó incluso en una denuncia penal y profundizó las tensiones en torno al proceso de nombramientos judiciales.
Con esta reunión, Villarruel envió una señal inequívoca de respaldo político e institucional a Michelli y, al mismo tiempo, dejó en evidencia una nueva diferencia con Milei. Cerca de la vicepresidenta remarcaron que “respeta la institucionalidad” y que no está dispuesta a desconocer la voluntad expresada por las mayorías del Senado.
“El pliego de Michelli tiene nueve firmas y ella no va a ir en contra de las mayorías del Senado”, señalaron fuentes de su entorno.
Aunque la reunión se realizó el martes, trascendió este miércoles, pocas horas antes de la reunión de Labor Parlamentaria en la que los bloques definirán el temario de la próxima sesión. En ese contexto, el gesto de Villarruel cobra especial relevancia política y reaviva las señales de autonomía que viene exhibiendo frente al Presidente.