El caos de Flybondi, la aerolínea que pertenece al libertario Leonardo Scatturice, no para de profundizarse mientras el gobierno de Javier Milei mira para otro lado y deja que la empresa siga comercializando pasajes pese a acumular nueve días consecutivos sin operar un solo vuelo. Flybondi se instaló en Argentina durante el gobierno de Mauricio Macri y bajo una supuesta “revolución de los aviones”.
La low cost no hace despegar un avión con pasajeros desde el 1° de julio, jornada en la que logró completar diez vuelos y canceló otros seis. De esos diez que sí salieron, ocho tuvieron demoras, de acuerdo con los datos que releva el sitio “failbondi”.
Desde el 2 de julio, la compañía no dejó de cancelar vuelos ni un solo día. Este viernes se cumple una semana y media —nueve jornadas— sin aviones de Flybondi en el aire, y según su propia página web recién hay operaciones programadas para el lunes 13 de julio. Eso implica que la parálisis se extenderá, como mínimo, a 11 días sin vuelos.