Tras varios días de silencio y en medio de fuertes cuestionamientos de la oposición, el Gobierno Nacional finalmente presentó una protesta diplomática por la incursión del buque militar británico HMS Medway en aguas bajo jurisdicción argentina.
Sin embargo, la Cancillería decidió hacer pública esa gestión recién después del triunfo de la Selección Argentina sobre Inglaterra y del contundente mensaje de los jugadores en defensa de la soberanía sobre las Islas Malvinas.
Luego de la clasificación a la final del Mundial, el plantel argentino desplegó una bandera con la leyenda “Las Malvinas son argentinas”, un gesto que fue celebrado por millones de argentinos y que volvió a colocar el reclamo de soberanía en el centro de la escena. Apenas finalizado el encuentro, la Cancillería difundió un comunicado informando que el canciller Pablo Quirno había presentado una protesta formal ante la Embajada del Reino Unido por la presencia del HMS Medway. “En la diplomacia, el trabajo no se grita como en los goles”, escribió el funcionario en sus redes sociales.
No obstante, el propio comunicado reveló que la protesta había sido presentada días antes, cuando el episodio ya era conocido públicamente. La incursión del buque había sido detectada por la Armada Argentina varios días antes y, hasta ese momento, la única reacción oficial había llegado desde el Gobierno de Tierra del Fuego.
En la diplomacia, el trabajo no se grita como en los goles, pero nos mueve la misma convicción: el orgullo de ser argentinos y la defensa permanente de nuestros intereses.
— Pablo Quirno (@pabloquirno) July 15, 2026
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“Es una nueva manifestación de la mala fe británica en el Atlántico Sur”, había denunciado entonces el secretario de Malvinas de la provincia, Andrés Dachary. Mientras tanto, la Cancillería mantenía silencio y, según trascendió, una de las principales preocupaciones del Gobierno era determinar cómo se había filtrado la información sobre la operación británica.
En el comunicado difundido tras el partido, la Cancillería sostuvo que “el Gobierno argentino rechaza con firmeza esta incursión militar británica en espacios bajo jurisdicción argentina, que se suma a una política sostenida de actos unilaterales incompatible con las resoluciones de las Naciones Unidas y con el deber de ambas partes de abstenerse de alterar la situación mientras la disputa de soberanía permanezca pendiente de solución”.
La Cancillería sacó el comunicado de protesta al Reino Unido por el buque inglés 2 horas después que terminara el partido.
— GERMAN MARTINEZ (@gerpmartinez) July 16, 2026
No se animaron antes. Más arrastrados no se consigue.
Bien por los diputados de nuestro bloque que hace días exigen las explicaciones pertinentes. pic.twitter.com/vMEZxhE0PX
La demora en hacer público el reclamo generó fuertes críticas de la oposición. Diputados de Unión por la Patria anticiparon que citarán al canciller Pablo Quirno al Congreso para que explique por qué el Gobierno esperó varios días para reaccionar y decidió difundir la protesta recién una vez terminado el partido frente a Inglaterra.
“La Cancillería sacó el comunicado de protesta al Reino Unido por el buque inglés dos horas después de que terminara el partido. No se animaron antes. Más arrastrados no se consigue”, cuestionó el presidente del bloque de Unión por la Patria, Germán Martínez.
En la misma línea, el exsecretario de Malvinas Guillermo Carmona sostuvo que el Gobierno eligió deliberadamente el momento de menor impacto mediático para difundir el reclamo. “Esperaron el resultado del partido, cuando toda la atención estaba puesta en otra cosa, para expresar el repudio a un hecho que exigía una respuesta pública inmediata y categórica frente a una acción ilegal y una provocación inaceptable para nuestro país”, afirmó.
Para referentes de la oposición especializados en política exterior, el episodio reforzó las dudas sobre la estrategia internacional de la administración de Javier Milei. Desde hace tiempo cuestionan que el Ejecutivo evita confrontar públicamente con el Reino Unido por las reiteradas incursiones militares en el Atlántico Sur para no afectar el vínculo bilateral, en momentos en que el Presidente prepara una visita oficial a Londres para participar de la denominada “Argentina Week in London”, prevista para fines de octubre.
La polémica también coincidió con la decisión del Gobierno de impedir el ingreso a las tribunas de banderas con el mapa de las Islas Malvinas por considerarlas contenido político, una medida que contrastó con el mensaje de la Selección, que volvió a reivindicar la soberanía argentina apenas consumada la victoria frente a Inglaterra.