El Jefe de Gabinete, Diego Santilli, exigió la renuncia de Victoria Villarruel a la vicepresidencia después de que ella cuestionara públicamente el estado de salud de Javier Milei, y con ese pedido escaló lo que era una disputa política hacia un problema institucional.
“Si no está de acuerdo que dé un paso al costado entonces”, sostuvo el jefe de Gabinete, quien ocupa el cargo de mayor peso dentro del Poder Ejecutivo. Dado el lugar que ocupa en el esquema de gobierno, su reclamo tiene una gravedad institucional mucho mayor que los pedidos similares que ya habían hecho algunos legisladores libertarios.
Sobre el mensaje de Villarruel en redes, Santilli fue tajante en radio Mitre: lo calificó de disparatado y contrario al sentido común, y lo describió como una falta de respeto y un agravio impropio viniendo de alguien que integró la fórmula presidencial junto a Milei.
Lo que vuelve especialmente delicado este reclamo es que Villarruel no es una funcionaria designada por el propio presidente, sino que llegó al cargo por el voto directo de la ciudadanía. Eso es lo que le da una dimensión institucional tan seria al hecho de que el funcionario de mayor rango del gobierno le pida que renuncie.