Un nuevo escándalo vuelve a sacudir a La Libertad Avanza y amenaza con convertirse en otro caso Adorni: el senador Joaquín Benegas Lynch quedó bajo la lupa por una lujosa propiedad en Entre Ríos que no habría sido incorporada a su declaración patrimonial, su actividad empresarial vinculada al negocio de tierras y un préstamo de casi $120 millones otorgado por el Banco Nación.
Según un informe periodístico, Benegas Lynch adquirió una imponente propiedad frente al río Paraná, en La Paz, valuada en hasta US$500.000, aunque el legislador aseguró que pagó US$250.000. La vivienda tampoco habría aparecido en una declaración jurada rectificatoria presentada ante la Oficina Anticorrupción.
El senador explicó que el año pasado había abonado apenas el 10% de la operación y que terminó de pagar y escriturar el inmueble en julio de este año. Por eso, sostuvo que deberá incorporarlo en su próxima declaración patrimonial.
La propiedad también quedó en el centro de la polémica por el festejo de los 50 años de Benegas Lynch, realizado allí en noviembre del año pasado y extendido durante tres días. Vecinos denunciaron música durante la madrugada, ruidos y problemas derivados de las obras de remodelación.
Pero el caso no termina en la casa. Benegas Lynch es fundador y administrador de Glocal Terra SRL, una empresa dedicada al asesoramiento de extranjeros interesados en invertir y adquirir tierras en Argentina. Su actividad privada quedó bajo cuestionamiento por su participación en debates legislativos vinculados con la Ley de Tierras y la protección de la propiedad privada.
A esto se suma un dato que profundiza la polémica: una investigación periodística reveló que en mayo de este año el senador recibió un crédito del Banco Nación por $119.495.000.
El escándalo vuelve a poner en discusión el discurso de austeridad y transparencia que La Libertad Avanza construyó alrededor de la supuesta lucha contra “la casta”. Mientras el Gobierno reclama sacrificios y ajuste a trabajadores, jubilados y sectores medios, uno de sus dirigentes enfrenta cuestionamientos por su patrimonio, sus negocios privados y el acceso a un millonario crédito de un banco público.
El caso Benegas Lynch, por ahora, abre nuevos interrogantes y vuelve a instalar una pregunta incómoda para el oficialismo: ¿la motosierra y el discurso contra los privilegios se aplican también dentro de la propia Libertad Avanza?