Santilli le pidió a los argentinos “tener paciencia y esperar 30 años para ver resultados”

A dos años del inicio del Gobierno de Javier Milei, el funcionario reconoció que la recuperación económica todavía no alcanza a todos los sectores, pero pidió tiempo para que los supuestos beneficios del modelo finalmente lleguen al conjunto de la economía.

“Llevamos dos años y no es fácil”, admitió Santilli al ser consultado por los misioneros y argentinos que no llegan a fin de mes, tienen dificultades para pagar la luz o directamente están sin trabajo. Aunque aseguró que “la recuperación va a llegar”, también reconoció que “todavía hay sectores que la están padeciendo” y que “hay problemas”.

La particularidad del planteo oficial apareció cuando Santilli habló de los plazos. Mientras justificó el ajuste señalando que las transformaciones estructurales en otros países demandaron entre tres y siete años, fue mucho más lejos al proyectar los resultados del modelo libertario: “En 30 años, la Argentina crecerá a un ritmo que nunca antes hemos visto”, aseguró.

De este modo, frente a quienes hoy sufren la caída del consumo, la pérdida de ingresos, el desempleo o el aumento de los servicios, la respuesta del Gobierno parece trasladarse cada vez más hacia un futuro lejano. El alivio no sería para mañana ni para el próximo año: según Santilli, habrá que esperar décadas para comprobar el éxito prometido.

El jefe de Gabinete defendió además la idea de que Argentina ya está creciendo, aunque admitió que lo hace de manera desigual: “Crece en algunos sectores y en otros sectores no”. También sostuvo que el país está pasando de una economía que “destruía los sectores productivos” a otra que los fortalece, pese a que el propio funcionario debió reconocer que existen actividades que continúan atravesando dificultades y fábricas que cierran.

Frente a las críticas, Santilli apeló al argumento del “atajo” y afirmó que ese camino llevó al país al 57% de pobreza. También pidió valorar “el esfuerzo” realizado por la sociedad durante estos dos años. Sin embargo, para quienes todavía padecen las consecuencias del ajuste, el mensaje resulta difícil de digerir: el esfuerzo es presente, mientras la promesa de bienestar queda proyectada a 30 años.

Santilli también negó la crisis yerbatera

En Posadas, el jefe de Gabinete también relativizó los problemas de la producción yerbatera y aseguró que el sector no atraviesa una crisis porque “está exportando mucho” y viene batiendo récords. La respuesta volvió a contrastar con los reclamos de los productores, que plantean dificultades concretas en el mercado y cuestionan la situación de la actividad.

Santilli también aseguró que “el 90% de los problemas de los gobernadores está resuelto”, una afirmación que choca con los permanentes reclamos de las provincias por recursos, obras y respuestas del Gobierno nacional.

Ante las consultas por el cierre de fábricas, el funcionario respondió que “también se abren muchas”, sin precisar cuáles ni explicar cómo se compatibiliza ese argumento con las dificultades que atraviesan distintas ramas de la producción.

El mensaje dejado en Misiones fue, en definitiva, el de un Gobierno que reconoce que una parte importante de la sociedad todavía no ve los resultados del ajuste, pero que insiste en que el tiempo terminará dándole la razón. Por ahora, la fecha de vencimiento de la promesa quedó bastante lejos: 30 años de espera para ver la Argentina crecer “a un ritmo que nunca antes hemos visto”

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