Manuel Adorni vuelve a quedar contra el reloj. Este viernes vence el plazo que le otorgó la Justicia para explicar el crecimiento de su patrimonio y, según trascendió, su defensa analiza pedir una nueva postergación.
El argumento sería que necesita más tiempo para revisar el contenido del celular del contratista Matías Tabar, testigo clave de la causa. Sería una nueva demora para responder por más de 20 puntos que la Fiscalía considera todavía sin aclarar.
El exjefe de Gabinete Manuel Adorni deberá definir este viernes si finalmente presenta las explicaciones requeridas por la Justicia sobre la evolución de su patrimonio o si vuelve a pedir más tiempo. El vencimiento del plazo llega en medio de una investigación por presunto enriquecimiento ilícito que ya obligó al exfuncionario a solicitar una primera prórroga de 15 días.
Ahora, la defensa podría volver a recurrir al pedido de una extensión, esta vez por una o dos semanas, según trascendió en ámbitos judiciales. El argumento estaría relacionado con el acceso al contenido del teléfono celular del contratista Matías Tabar, considerado un testigo clave en la investigación.
La eventual nueva postergación adquiere particular relevancia porque la Justicia viene reclamando respuestas sobre una serie de inconsistencias patrimoniales que Adorni todavía debe explicar. El fiscal federal Gerardo Pollicita le exigió aclaraciones sobre más de 20 puntos vinculados con la evolución de sus bienes entre diciembre de 2023 y junio de 2026.
Entre los principales interrogantes aparece una diferencia de aproximadamente $43 millones entre los ingresos comprobados y los gastos declarados por Adorni y su esposa, Bettina Angeletti. La Fiscalía también intenta reconstruir el origen de los fondos utilizados durante ese período.
Los dólares, el pendrive, los Bitcoin y las explicaciones pendientes
Uno de los puntos centrales del expediente es la explicación sobre US$200.000 que Adorni afirmó haber invertido en Bitcoin en 2014, operación que, según su propio relato, le habría permitido obtener una ganancia de otros US$300.000.
La Justicia espera que el exfuncionario presente documentación que permita respaldar el origen y la evolución de esos fondos, algo que hasta el momento no habría aportado.
A esto se suman las dudas sobre el financiamiento de las obras realizadas en su propiedad del country Indio Cuá y la compra de un departamento en Caballito.
En su última declaración jurada, Adorni informó un patrimonio de $944,5 millones, cifra que fue rectificada en varias oportunidades y que continúa bajo análisis de los investigadores.
El celular de Tabar, la nueva explicación para pedir más tiempo
El nuevo argumento de la defensa estaría relacionado con el material extraído del teléfono de Matías Tabar, quien declaró ante la Justicia que las reparaciones realizadas en la propiedad de Adorni habrían tenido un costo de US$245.000.
Desde el entorno del exfuncionario cuestionan esa cifra y sostienen que las obras no habrían alcanzado ese valor. Por eso, pretenden analizar las conversaciones y facturas vinculadas con el contratista antes de responder al requerimiento fiscal.
Adorni había solicitado acceder a esas comunicaciones y el material le fue entregado la semana pasada. La defensa pretende ahora utilizar esa información para preparar su descargo.
El punto es que, de prosperar el pedido ante el juez federal Ariel Lijo, el reloj volvería a ponerse en pausa para Adorni. Después de haber obtenido ya una primera prórroga, una nueva extensión volvería a postergar las explicaciones sobre cuestiones que la Fiscalía considera relevantes para determinar el origen y la evolución de su patrimonio.
Una definición que vuelve a demorarse
La presentación de la declaración jurada constituye una instancia previa a una eventual indagatoria. Si las explicaciones no convencen a los investigadores, Adorni podría ser citado en calidad de acusado, a partir de un eventual pedido de la Fiscalía y de la decisión del juez Lijo.
La causa analiza el crecimiento patrimonial del exfuncionario desde su ingreso a la función pública, en diciembre de 2023, hasta su salida del Gobierno en junio de este año.
Por ahora, el interrogante vuelve a ser el mismo: responder las preguntas de la Justicia o pedir más tiempo. Y si finalmente se concreta la nueva prórroga, Adorni habrá conseguido nuevamente postergar una explicación sobre un patrimonio que los investigadores todavía consideran cargado de inconsistencias.