El presidente Javier Milei echó a casi todo el personal civil de la Quinta de Olivos furioso porque uno de sus perros se descompuso y se filtró que el gobierno gastó más de 500 millones de pesos en comprar carne para el Presidente y sus funcionarios.
La explicación oficial es que se trata de un cambio en la seguridad de Milei, pero esto no explica por qué se despidió a personal civil que viene trabajando con presidentes hace décadas, reseñaron diferentes medios. El delirio del presidente ya es total: ¿está bien?
Milei enfureció cuando vio la filtración de la compra de 29 toneladas de carne por un valor de 500 millones de pesos, a una empresa ligada a su hermana Karina. Total normalidad.
En medio del escándalo, Milei dispuso el despido hasta del jardinero, que había sido nombrado como intendente de la residencia. Solo quedan el electricista y cuatro civiles más, a los que por ahora no les buscó reemplazo pero temen por su fuente laboral.